Increíble que haya estado tanto tiempo sin escribir, pero los cursos para mi trabajo habitual me han tenido un poco ocupada; y los literatos también tenemos nuestros días bajos.
Terminado ya el curso que realizaba y concentrada en mi época del año favorita: la Navidad; a retomar la revisión de la segunda parte de "El ángel" y proyectos de poesía, historias de amor (a ver si lo consigo), y un cuento de Navidad que se me ocurrió hace poco.
Hace poco participé en un certamen de micro poesía de "Diversidad literaria" y volví a ser seleccionada. Como lo mío es la poesía blanca sin métrica no soy de las premiadas, supongo. Pero no sé hacer poesía como si hiciera una cuenta matemática. El verso sale de nuestro espíritu, no de nuestro cerebro.
Pero lo importante es estar ahí. Poco a poco se abrirá el camino.
Ya he recibido mi pago por Amazon de los libros vendidos y, aunque sea menos de lo deseado es bueno porque me abro entre la gente y la página de Facebook: Luna Roja "El ángel" se llena de seguidores y no me importa regalar poemas y cuentos.
Los escritores estamos dotados de un don que no debemos tener para nosotros, sino compartirlo; si no no sirve para nada.
Y todavía queda estudiar para la tercera parte de "El ángel" y como una enamorada de mis personajes, se me vienen las ganas de una segunda parte de "Recuerdos perdidos". Si no te enamoras de tu trabajo, sea la escritura o cualquier otro oficio como mi otro trabajo: el socio-sanitario, abogados, policías, actores, cineastas, políticos (a ser posible honrados; porque si no amas el poder, no a la gente), etc... Entonces no eres productivo ni feliz con lo que haces en tu vida.
Haremos algún ritual de los míos para terminar y comenzar el año y que sea próspero de verdad.
Felices fiestas y Año 2018.
Marian García Jimeno.
Un blog donde compartir la novela "Luna Roja" y sus siguientes partes, así como otras historias de fantasía.
domingo, 3 de diciembre de 2017
domingo, 19 de noviembre de 2017
PRIMER POEMA.
Vivimos deseando la Verdad
y no nos damos cuenta
de lo dolorosa que es.
La Verdad es como el hielo
cuando lo tocas sin protección,
o la nieve cuando se deshace
quemándote la mano
tras el frío.
Todos deseamos esa realidad
que cada uno hace suya,
y no acepta la de los demás.
Sabemos que la Verdad duele,
pero la deseamos.
Nos hemos acostumbrado a la mentira
que no sabríamos reconocer
cuando alguien nos es sincero.
Deseamos la Verdad,
pero no la Absoluta Verdad;
porque la sinceridad duele
como puñales de hielo,
como nieve que quema.
Queremos nuestra verdad;
pero no la Absoluta realidad.
Marian García Jimeno.
domingo, 12 de noviembre de 2017
Camino del PLANETA.
Hace que no escribo nada. Pero ya me he puesto en marcha. He decidido dejar atrás la promoción y relajarme con lo único que sé: la escritura. Ahora me he enfrascado en una historia con vista al Premio PLANETA. Podría escribir pensando en ganar, pero sé que así no escribiré nada bueno. Debo ser atrapada por mis personajes como me pasó con mi Gabriel Jonathan o Fabién d'Anjou de "El ángel", Chipper como el cascarrabias ángel con forma animal y la bella Naike o Luna, pues en mis historias los ángeles si tienen género, aunque no hablemos de sexo.
Como dice la piedra Esmeralda encontrada por los soldados de Napoleón en Egipto:"Lo que es arriba, es abajo". Así que creo en ángeles con forma femenina.
Volviendo a la novela que estoy preparando es una medio ficción, pues bebo de mis experiencias como cuidadora de personas mayores y, con permiso de quienes son eruditos en la enfermedad, personas con enfermedad de Alzheimer. Mis nuevos estudios que me refrescan la forma de hacer las cosas bien con las personas mayores y, sobre todo, con problemas cognitivos. Por supuesto no va a faltar acción y amor. Yo no sé trabajar sin acción y suspense. me aburriría escribiendo.
Aparte sigo reformando a su estado anterior a la ampliación que hice la segunda parte de "El ángel", "Secretos en Cuarto Creciente". Tras querer hacerla más larga una fan que ya tenía la segunda parte me sacó la idea de la cabeza; además ya varios clientes ya tenían la segunda parte comprada de la primera edición de los libros que me devolvió PUNTO ROJO LIBROS tras romper nuestro acuerdo.
Espero pronto adelantaros más cosas.
Marian García Jimeno.
Como dice la piedra Esmeralda encontrada por los soldados de Napoleón en Egipto:"Lo que es arriba, es abajo". Así que creo en ángeles con forma femenina.
Volviendo a la novela que estoy preparando es una medio ficción, pues bebo de mis experiencias como cuidadora de personas mayores y, con permiso de quienes son eruditos en la enfermedad, personas con enfermedad de Alzheimer. Mis nuevos estudios que me refrescan la forma de hacer las cosas bien con las personas mayores y, sobre todo, con problemas cognitivos. Por supuesto no va a faltar acción y amor. Yo no sé trabajar sin acción y suspense. me aburriría escribiendo.
Aparte sigo reformando a su estado anterior a la ampliación que hice la segunda parte de "El ángel", "Secretos en Cuarto Creciente". Tras querer hacerla más larga una fan que ya tenía la segunda parte me sacó la idea de la cabeza; además ya varios clientes ya tenían la segunda parte comprada de la primera edición de los libros que me devolvió PUNTO ROJO LIBROS tras romper nuestro acuerdo.
Espero pronto adelantaros más cosas.
Marian García Jimeno.
miércoles, 1 de noviembre de 2017
NO ME HE PERDIDO, ME HE DISTRAIDO.
Como decía Facundo Cabral:"No estás triste, estás distraído." Tal vez por ello he estado apartada un tiempo de la escritura.
Cuando tienes cosas en contra te paras en tus sueños y te bajas del tren. Luego puede que te quedes en el andén esperando otro tren, o te vayas de la estación a la vida de los "cuerdos". Los que ya no sueñan; los que dejaron de ser niños e ilusionarse por algo.
Pero mi tren todavía no se había puesto en marcha y volví a subirme. Así que aquí estoy de nuevo.
Aparte de los arreglos a la segunda parte de "El ángel" y el comienzo de la tercera, aparecen otras historias y la idea de reeditar "Recuerdos perdidos" por otra compañía que no sea Amazon.
Lo barato sale caro y, aunque en kindle la historia se presenta como es; los arreglos del libro físico no son de mi agrado, aunque lo que importa es la historia.
Pero todo esto va para largo.
Los estudios de socio-sanitario han ocupado un poco mis últimas semanas, porque además de escritora disfruto del cuidado a los ancianos. Ellos dan una riqueza con su vida a mis novelas y mi vida inmensa. Dicen que no cualquiera vale para este trabajo y también que no es bien pagado. Las dos cosas son ciertas.
Precisamente "Recuerdos perdidos" es la historia de una cuidadora frente a historias complejas de dos hombre que le llaman la atención y la realidad de un pasado repetido por una anciana con Alzheimer que sólo se comprende al final de la historia.
Nunca estos enfermos dicen tonterías. Otra cosa es que no sepamos interpretar lo que dicen.
Alguien se sorprendió de que escribiese de lo que vivía. ¿Qué mejor inspiración que la vida misma?
Así que me he distraído esperando que los demás me apoyen y valoren, y no es así. TE DEBES QUERER A TI MISMO/A.
Ahora os dejo que voy a continuar con mi otro trabajo: el más querido. Escritora.
Y ya preparando una historia para el PLANETA. No debo pensar que les debe impresionar, sino escribir lo que yo amo.
No todo son royalties.
Marian García Jimeno.
Cuando tienes cosas en contra te paras en tus sueños y te bajas del tren. Luego puede que te quedes en el andén esperando otro tren, o te vayas de la estación a la vida de los "cuerdos". Los que ya no sueñan; los que dejaron de ser niños e ilusionarse por algo.
Pero mi tren todavía no se había puesto en marcha y volví a subirme. Así que aquí estoy de nuevo.
Aparte de los arreglos a la segunda parte de "El ángel" y el comienzo de la tercera, aparecen otras historias y la idea de reeditar "Recuerdos perdidos" por otra compañía que no sea Amazon.
Lo barato sale caro y, aunque en kindle la historia se presenta como es; los arreglos del libro físico no son de mi agrado, aunque lo que importa es la historia.
Pero todo esto va para largo.
Los estudios de socio-sanitario han ocupado un poco mis últimas semanas, porque además de escritora disfruto del cuidado a los ancianos. Ellos dan una riqueza con su vida a mis novelas y mi vida inmensa. Dicen que no cualquiera vale para este trabajo y también que no es bien pagado. Las dos cosas son ciertas.
Precisamente "Recuerdos perdidos" es la historia de una cuidadora frente a historias complejas de dos hombre que le llaman la atención y la realidad de un pasado repetido por una anciana con Alzheimer que sólo se comprende al final de la historia.
Nunca estos enfermos dicen tonterías. Otra cosa es que no sepamos interpretar lo que dicen.
Alguien se sorprendió de que escribiese de lo que vivía. ¿Qué mejor inspiración que la vida misma?
Así que me he distraído esperando que los demás me apoyen y valoren, y no es así. TE DEBES QUERER A TI MISMO/A.
Ahora os dejo que voy a continuar con mi otro trabajo: el más querido. Escritora.
Y ya preparando una historia para el PLANETA. No debo pensar que les debe impresionar, sino escribir lo que yo amo.
No todo son royalties.
Marian García Jimeno.
domingo, 8 de octubre de 2017
PERFECCIONISMO: ¿VIRTUD O DEFECTO?
Otra vez revisando la segunda parte de Luna Roja o ahora "El ángel", "Secretos en Cuarto Creciente".
Había hecho cambios en la historia para dejarla más amplia y con un suspense para atarla con la tercera parte; pero ya había ido a varias personas los libros que conseguí recuperar tras el fiasco con la primera editorial y una buena lectora y amiga, entre otras que también se han enganchado con las aventuras de mis ángeles y mis humanos peculiares, me dijo que no la cambiase; que muchas sagas terminaban las novelas sin un suspense y seguían en el nuevo libro.
Lo cierto es que no sé qué escribiré pero ya estoy pensando en hacer una cuarta parte.
Estoy enamorada de mis ángeles.
Aparte, tengo ganas de probar con historias de amor; de terror y una antología de cuentos espirituales o de autoayuda.
Por ahora voy por el capítulo siete ya revisado de la segunda parte al tiempo que escribo la tercera parte de la historia y promociono "Recuerdos perdidos". A veces no sé cómo sé dónde tengo la mano derecha. Reconozco que muchas veces me quedo tonta sin saber que voy a hacer cuando me decido a hacer una cosa. Si es normal. Con la cafetera exprés que tengo por cabeza difícil que no sepa a veces que quiero hacer o me quede en blanco. Nuestro cerebro pide un descanso, aunque no descanse ni cuando estamos dormidos, en realidad.
Os regalo un poco de la tercera parte de la saga:
Había hecho cambios en la historia para dejarla más amplia y con un suspense para atarla con la tercera parte; pero ya había ido a varias personas los libros que conseguí recuperar tras el fiasco con la primera editorial y una buena lectora y amiga, entre otras que también se han enganchado con las aventuras de mis ángeles y mis humanos peculiares, me dijo que no la cambiase; que muchas sagas terminaban las novelas sin un suspense y seguían en el nuevo libro.
Lo cierto es que no sé qué escribiré pero ya estoy pensando en hacer una cuarta parte.
Estoy enamorada de mis ángeles.
Aparte, tengo ganas de probar con historias de amor; de terror y una antología de cuentos espirituales o de autoayuda.
Por ahora voy por el capítulo siete ya revisado de la segunda parte al tiempo que escribo la tercera parte de la historia y promociono "Recuerdos perdidos". A veces no sé cómo sé dónde tengo la mano derecha. Reconozco que muchas veces me quedo tonta sin saber que voy a hacer cuando me decido a hacer una cosa. Si es normal. Con la cafetera exprés que tengo por cabeza difícil que no sepa a veces que quiero hacer o me quede en blanco. Nuestro cerebro pide un descanso, aunque no descanse ni cuando estamos dormidos, en realidad.
Os regalo un poco de la tercera parte de la saga:
CAPÍTULO
UNO
|
H
|
acía tiempo que los hermanos Beltrán no tenían
noticias de sus ángeles guardianes. La última vez les habían dicho que se iban
de vacaciones, pero sabían que eso era una forma de hablar para que ellos
viviesen sin estar acostumbrados a tenerles siempre por ayuda.
Javier sugirió visitar
la casa. Sentía que esta vez sí encontraría a alguien en ella.
Se seguían admirando de
cómo Fabián, por muy ángel que fuese, pudiese subir hasta el último piso del
edificio, una planta dieciocho. Por suerte tenía ascensor. Antes de tocar el
timbre un hombre de rostro conocido les abrió la puerta: era Richard Bertrand,
su antepasado al que primero conocieron como Chipper en sus formas de delfín y
lobo, y sólo Richard lo conoció en su versión de loro parlanchín en su
juventud.
— Esperaba
veros mucho antes— dijo su antepasado. Era raro verlo con forma humana.
Les indicó que pasaran
pues el rellano no era buen sitio para hablar. Dentro una triste, pero siempre
bella Naike, les recibió. Con cierto cariño se abrazó al mayor de los Beltrán.
Con cierto pudor él le abrazó intentando consolarla. Sentía que algo pasaba y
el protagonista era Fabián.
— Bueno,
hermanita. Antes de ponerles al tanto de lo que pasa será mejor servirles algo.
Los Bertrand siempre hemos sido educados con nuestras visitas.
— Sí.
Tengo zumo de frutas en la cocina. Voy a traeros un poco.
— ¡Gracias,
Naike!— dijo un poco aturdido el joven Javier.
Ninguno de los dos
hermanos entendía lo que pasaba.
Antes de que Javier
preguntase algo que le cruzaba por la cabeza, el ángel contestó.
— Ya
que los dos tenemos el mismo nombre deberé utilizar mi segundo nombre, Luc o
Lucien. Richard Lucien Bertrand. No me gusta nada, pero así no habrá
equivocaciones.
— A
mí me gusta Lucien— dijo Naike sonriendo por vez primera mientras servía con
ayuda de Javier en unos vasos de colores el zumo.
— Tú
con tal de cabrearme— contestó con cierto enfado el ángel.
— Luc
es Lucas también. ¿Si te vale?— dijo Richard a su antepasado.
— Me
gusta. Lucien me recuerda a una época que no me gusta recordar.
— ¿Y
dónde está Fabián, si se puede preguntar?— dijo el joven policía.
— No
lo sabemos, pero tememos que esté en una de sus vidas pasadas. En nuestro
descanso en el Jardín de Edén el general Miguel lo apartó para darle una
misión. Aunque el arcángel Gabriel quiso calmarnos, no hemos descansado desde
que regresamos intentando saber algo de él. No sentimos nada. Su aura está
totalmente desaparecida para nosotros; aunque notamos peligro cerca de
nosotros.
— Yo
también he notado algo estos días— dijo Javier—. Incluso he soñado y visto
algunas cosas, aunque no sé interpretar qué es.
— Suelta.
Yo sí puedo interpretarlo— le explicó Luc a su protegido.
Marian García Jimeno.
viernes, 29 de septiembre de 2017
HOY NO ESCRIBO YO.
Os dejo con lo que escribió un amigo a partir de hacerse con Luna Roja, ahora El ángel.
A veces es mejor que sean los demás los que hablen de ti.
A veces es mejor que sean los demás los que hablen de ti.
EN MI CAJA VACÍA HA ENTRADO LA LUNA ROJA
Sin duda, me conocía bien… o, quizá, solo
quiso gastarme una broma. De cualquier manera acertó de pleno; me sorprendió con el regalo
perfecto: una caja vacía. Una sencilla caja de cartón, sin complicaciones. La
caja, de unos 8x10x4 cm. Con su tapa, y decorada exteriormente de una forma
sobria y agradable con un forro de papel rústico. De manera inmediata la
reconocí como mi caja.
¿Para qué puede servir
una caja vacía?: Para todo. En una caja vacía cabe de todo. Una caja vacía,
recibida como regalo, se llena instantáneamente de ilusiones en el preciso
momento en que la abres y compruebas su gran capacidad; ¡hasta arriba de
ilusiones!. Pero lo más sorprendente y mágico es que, a pesar de estar repleta de
ilusiones, es capaz de guardar recuerdos, y esperanzas, sueños, alegrías,
tristezas… ¡Todo cabe en una caja vacía! Y la mía, tiene, además, una gran ventaja
adicional: en su tapa, en el centro de su tapa, hay una ventanita transparente,
por la que puedes ver su interior sin necesidad de abrirla. Pero es que, si
quitas la tapa, la pones ante tus ojos y miras
a través de ella ¡puedes ver todo el mundo que te rodea! ¿Te imaginas?
¿Te imaginas que estés dentro de la caja y que, a través del celofán de su ventanita,
puedas ver tu cuarto, tu mesa, tus libros, los seres queridos que te acompañan…
Y si sales con ella a la calle ¡cabe la calle entera!: los árboles, la hierba,
el mar, el cielo, la luna amarilla, la luna blanca … ¡tu Luna Roja!… Y todo lo
que entra en la caja ¡se queda en la caja!.
Si alguien la ve y mira en su interior
puede pensar que guardo una caja vacía; por eso es ideal para guardar mis
secretos. Y es que solo yo se que la caja está llena, pero aún así, yo se que
siempre será capaz de seguir guardándolo todo.
(para ti, inventora de
Lunas Rojas)
javier bilbao elizondo
20 de octubre
de 2013
Parece mentira que hayan pasado tantos años desde que la edité y ahora esperando que mis ángeles de la guarda bendigan la segunda edición. No vendría mal un "chute" de ventas para mi optimismo. No quiero escribir para hacer libros míos que sólo decoren mi armario y los de mis amigos, porque sé que mis historias ayudan a evadirse a la gente de los problemas diarios.
Marian García Jimeno.
domingo, 17 de septiembre de 2017
TIEMPO DE ACTUAR.
Llevo tiempo sin escribir. Dicen que los poetas cuanto más tristes más creativos son. En mi caso me ha parado bastante, tanto en el curso de Marketing Online de Google como en el trabajo literario.
Pero es hora de despertar. No puedo dejarme vencer por gente que piensa en atacar cuando tengo la seguridad de que lo que escribo es bueno y gusta; no porque lo diga yo; sino porque lo decís vosotros y eso anima bastante.
Es tal el desánimo que he dejado atrás el estudio del Antiguo Egipto para la novela tercera de "El ángel" que juntas serían "Crónicas angélicas". Aunque mis personajes se extienden a otras historias diferentes de la saga de Fabián y sus amigos.
Pensando en la promoción siento que soy un poco pesada o que algo está fallando. Como comercial y ex empresaria sé que un buen producto se vende con el boca a boca; así que si los que lo habéis leído os ha encantado a recomendarlo con mi gratitud por delante.
También a tomarme en serio lo de pasear por las librerías. Deborahlibros es la nueva librería que me llama la atención: primero dejan leer los libros y luego la gente decide comprarlos. Tiene una decoración bonita y espaciosa. Es muy bonita, por lo menos desde fuera.
Además debo preguntar en radio y prensa, pero sigo en grupos del Facebook para que se vea y utilizar Instagram y Twitter para la promoción. Lo importante moverme.
Mientras, aparecen nuevas historias más sensibles y espirituales de lo que estudio y vivo de mi profesión de Auxiliar de Geriatría. De ahí a un poemario falta poco.
Marian García Jimeno.
Pero es hora de despertar. No puedo dejarme vencer por gente que piensa en atacar cuando tengo la seguridad de que lo que escribo es bueno y gusta; no porque lo diga yo; sino porque lo decís vosotros y eso anima bastante.
Es tal el desánimo que he dejado atrás el estudio del Antiguo Egipto para la novela tercera de "El ángel" que juntas serían "Crónicas angélicas". Aunque mis personajes se extienden a otras historias diferentes de la saga de Fabián y sus amigos.
Pensando en la promoción siento que soy un poco pesada o que algo está fallando. Como comercial y ex empresaria sé que un buen producto se vende con el boca a boca; así que si los que lo habéis leído os ha encantado a recomendarlo con mi gratitud por delante.
También a tomarme en serio lo de pasear por las librerías. Deborahlibros es la nueva librería que me llama la atención: primero dejan leer los libros y luego la gente decide comprarlos. Tiene una decoración bonita y espaciosa. Es muy bonita, por lo menos desde fuera.
Además debo preguntar en radio y prensa, pero sigo en grupos del Facebook para que se vea y utilizar Instagram y Twitter para la promoción. Lo importante moverme.
Mientras, aparecen nuevas historias más sensibles y espirituales de lo que estudio y vivo de mi profesión de Auxiliar de Geriatría. De ahí a un poemario falta poco.
Marian García Jimeno.
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