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domingo, 19 de noviembre de 2017

PRIMER POEMA.

Vivimos deseando la Verdad
y no nos damos cuenta
de lo dolorosa que es.
La Verdad es como el hielo 
cuando lo tocas sin protección,
o la nieve cuando se deshace
quemándote la mano
tras el frío.
Todos deseamos esa  realidad
que cada uno hace suya,
y no acepta la de los demás.
Sabemos que la Verdad duele,
pero la deseamos.
Nos hemos acostumbrado a la mentira
que no sabríamos reconocer
cuando alguien nos es sincero.
Deseamos la Verdad, 
pero no la Absoluta Verdad;
porque la sinceridad duele
como puñales de hielo,
como nieve que quema.
Queremos nuestra verdad;
pero no la Absoluta realidad.



Marian García Jimeno.

miércoles, 1 de noviembre de 2017

NO ME HE PERDIDO, ME HE DISTRAIDO.

Como decía Facundo Cabral:"No estás triste, estás distraído." Tal vez por ello he estado apartada un tiempo de la escritura.
Cuando tienes cosas en contra te paras en tus sueños y te bajas del tren. Luego puede que te quedes en el andén esperando otro tren, o te vayas de la estación a la vida de los "cuerdos". Los que ya no sueñan; los que dejaron de ser niños e ilusionarse por algo.
Pero mi tren todavía no se había puesto en marcha y volví a subirme. Así que aquí estoy de nuevo.
Aparte de los arreglos a la segunda parte de "El ángel" y el comienzo de la tercera, aparecen otras historias y la idea de reeditar "Recuerdos perdidos" por otra compañía que no sea Amazon. 
Lo barato sale caro y, aunque en kindle la historia se presenta como es; los arreglos del libro físico no son de mi agrado, aunque lo que importa es la historia.


Pero todo esto va para largo.
Los estudios de socio-sanitario han ocupado un poco mis últimas semanas, porque además de escritora disfruto del cuidado a los ancianos. Ellos dan una riqueza con su vida a mis novelas y mi vida inmensa. Dicen que no cualquiera vale para este trabajo y también que no es bien pagado. Las dos cosas son ciertas.
Precisamente "Recuerdos perdidos" es la historia de una cuidadora frente a historias complejas de dos hombre que le llaman la atención y la realidad de un pasado repetido por una anciana con Alzheimer que sólo se comprende al final de la historia.
Nunca estos enfermos dicen tonterías. Otra cosa es que no sepamos interpretar lo que dicen.


Alguien se sorprendió de que escribiese de lo que vivía. ¿Qué mejor inspiración que la vida misma?
Así que me he distraído esperando que los demás me apoyen y valoren, y no es así. TE DEBES QUERER A TI MISMO/A.
Ahora os dejo que voy a continuar con mi otro trabajo: el más querido. Escritora.

Y ya preparando una historia para el PLANETA. No debo pensar que les debe impresionar, sino escribir lo que yo amo.
No todo son royalties.



Marian García Jimeno.

viernes, 29 de septiembre de 2017

HOY NO ESCRIBO YO.

Os dejo con lo que escribió un amigo a partir de hacerse con Luna Roja, ahora El ángel.
A veces es mejor que sean los demás los que hablen de ti.




EN MI CAJA VACÍA HA ENTRADO LA LUNA ROJA

   
    Sin duda, me conocía bien… o, quizá, solo quiso gastarme una broma. De cualquier manera acertó  de pleno; me sorprendió con el regalo perfecto: una caja vacía. Una sencilla caja de cartón, sin complicaciones. La caja, de unos 8x10x4 cm. Con su tapa, y decorada exteriormente de una forma sobria y agradable con un forro de papel rústico. De manera inmediata la reconocí como mi caja.

    ¿Para qué puede servir una caja vacía?: Para todo. En una caja vacía cabe de todo. Una caja vacía, recibida como regalo, se llena instantáneamente de ilusiones en el preciso momento en que la abres y compruebas su gran capacidad; ¡hasta arriba de ilusiones!. Pero lo más sorprendente y mágico es que, a pesar de estar repleta de ilusiones, es capaz de guardar recuerdos, y esperanzas, sueños, alegrías, tristezas… ¡Todo cabe en una caja vacía! Y la mía, tiene, además, una gran ventaja adicional: en su tapa, en el centro de su tapa, hay una ventanita transparente, por la que puedes ver su interior sin necesidad de abrirla. Pero es que, si quitas la tapa, la pones ante tus ojos y miras  a través de ella ¡puedes ver todo el mundo que te rodea! ¿Te imaginas? ¿Te imaginas que estés dentro de la caja y que, a través del celofán de su ventanita, puedas ver tu cuarto, tu mesa, tus libros, los seres queridos que te acompañan… Y si sales con ella a la calle ¡cabe la calle entera!: los árboles, la hierba, el mar, el cielo, la luna amarilla, la luna blanca … ¡tu Luna Roja!… Y todo lo que entra en la caja ¡se queda en la caja!.
   
    Si alguien la ve y mira en su interior puede pensar que guardo una caja vacía; por eso es ideal para guardar mis secretos. Y es que solo yo se que la caja está llena, pero aún así, yo se que siempre será capaz de seguir guardándolo todo.   

(para ti, inventora de Lunas Rojas)
javier bilbao elizondo

 20 de octubre de 2013


Parece mentira que hayan pasado tantos años desde que la edité y ahora esperando que mis ángeles de la guarda bendigan la segunda edición. No vendría mal un "chute" de ventas para mi optimismo. No quiero escribir para hacer libros míos que sólo decoren mi armario y los de mis amigos, porque sé que mis historias ayudan a evadirse a la gente de los problemas diarios.






Marian García Jimeno.

jueves, 19 de noviembre de 2015

A UNA SEMANA DE LA PRESENTACIÓN EN PAMPLONA.

Ya falta menos para la presentación en la librería Katakrak de la calle Mayor, 54 de Pamplona de la novela.


Viendo como está todo preparado con anuncios en su web de mi presentación, reconozco que los del norte tenemos algo mejor las cosas o me equivoqué en mi elección. Pero estos errores de principiante son necesarios para aprender para la próxima publicación.
Una amiga que espera su libro dedicado, me dijo que ya editado y cuando termine el contrato- en eso soy muy seria y leal-, puedo mandarlo a editoriales que no son de auto publicación pues el libro ya es conocido y admirado por bastante gente. He oído pocas críticas negativas y siempre a mis amig@s pido que sean seri@s y me digan lo que ven mal, ya que eso me ayuda en siguientes proyectos.


A la presentación iré acompañada de una amiga que pidió le quitasen un día de sus vacaciones para asistir. No es que me dé miedo ir sola, pero con alguien que me haga la introducción como en Sevilla; y en vista de que no van a venir desde allí, me sirve alguien que de libros sabe bastante como lectora adictiva. Tanto ella como yo y otra amiga hemos tenido miedo de que nuestras estanterías se vencieran del peso de numerosos libros y enciclopedias. Y conociéndome desde nuestros tiempos en la Cruz Roja Navarra cuando todavía estaba en Yanguas y Miranda, pues ahora está en la calle Leire desde hace bastantes años, es la mejor para presentarme.




Como además está de oposiciones y ha tenido un percance automovilístico, le pondré una chuleta para que le ayude. Yo también llevaré un libro, aunque la librería tendrá para ese día libros de la distribuidora; más que nada para no perderme e irme por "los cerros de Úbeda" pues después de mí hay otro acto.
Ahora a esperar ese día, el uno de diciembre saber quien gana el Certamen de Novela Romántica Terciopelo de Ediciones Roca a la que presenté "Palabras Perdidas" y esperar si les interesa antes de auto publicarla; repasar y pulir "VESTIDO DE NOVIA" que puede no sea el título definitivo de la obra... En fin; mucha actividad literaria.



Lo que sé es que me he encerrado en casa y cuando se haga la presentación volveré a gozar de relacionarme con la gente, que me conozco. Me quedo en casa y así pasan los días y los años.
La verdad es que nunca he necesitado de mucho para estar a gusto. Un cuaderno y un lápiz; o si era diseñar rotuladores para colorear mis vestidos.

Marian García Jimeno.

domingo, 18 de octubre de 2015

OTRA VEZ AQUÍ SIN PARAR DE ESCRIBIR.

¡Cuánto tiempo sin escribir! Si ya vamos a terminar el mes... He estado distraida con algunas cosas y mi novela que empezó siendo romántica, pero si no hay acción y suspense, no es mía. Siempre la lío.
Seguimos sin saber nada de la presentación de Luna Roja en Pamplona, aunque están hablando con la persona que debe decidir poner la fecha de la librería-café Katakrak. Estas librerías me resultan un buen negocio pues mientras tomas algo puedes leer un libro, o al revés. Si me pusiera hoy un negocio sería ese. Cada vez hay más librerías así y pueden tener un lugar de ludoteca para los niños y enseñarles que los libros son más atractivos que los videojuegos, o con juegos de toda la vida: las tres en raya, el parchís, la Oca, el ajedrez (y aquí se pueden organizar campeonatos)... Con los otros también, por supuesto.



Debido a como va el tema del libro y que se acerca la fecha final del contrato con la editorial, sólo espero que los libros contratados se vendan en el tiempo que queda y tengo claro que revisaré la novela o la uniré con la segunda parte e irá a otra editorial. Lo siento mucho, pero me siento frustrada y eso que todas las ventas dicen que les ha enganchado la novela. Pero como dice algo que he leído en Facebook: "La mejor paciencia es seguir haciendo cosas". Así estoy yo sin parar de escribir.



Pero vamos a poner algo de mi novela casi romántica para que veáis cómo la suelo liar.




En el taller de Sofía apareció un hombre musculoso de espaldas anchas y con el pelo que le quedaba en la cabeza afeitado lo justo para ver el pelo que todavía le quedaba. Tenía la nariz de boxeador y ojos oscuros. Vestía de forma informal y con una cazadora vaquera estilo aviador de la II Guerra Mundial que acrecentaba su atractivo y su aspecto rudo.
-         ¿La dueña dónde está?- preguntó a una sorprendida Silvia. El hombre no le era desconocido.
-         No está- le respondió secamente la pelirroja.
-         Mira, Silvia. Vengo de buenas. ¿Dónde está mi chica?
-         Ya no soy tu chica- se oyó la voz de Sofía tras abrirse la puerta de la calle-. Ni de nadie, Patrick. Tengo trabajo, aunque a ti te gustan las mujeres que se quedan en casa.
-         He cambiado, nena. Pero si no me das una oportunidad no lo vas a saber.
-         Hombre. Lo de “nena” es nuevo. Parece que ahora hablas como la gente normal-. Luego miró a Silvia y le dijo que volviese al trabajo en la trastienda.
La dependienta y el hombre se echaron miradas asesinas. Ninguno de los dos se caía bien. Pero al hombre le interesaba conseguir una cita con su antigua novia. Por fin ella cedió, pero lo citó en la cafetería donde solía coincidir con Cris. Quería estar con un hombre de confianza si iba a estar con Patrick. En el pasado la fuerza física del hombre la había sufrido ella y también el maltrato psicológico. Estuvo a punto de cerrar su taller al sentir que él tenía razón y ella debía ser una aburrida ama de casa sin más aspiraciones en su vida. Cuando él se fue Sofía suspiró. Esa misma noche debía hablar con su vecino.
Cuando llegó a su casa por la noche fue a hablar con Cristian. Cuando la puerta se abrió le recibió Cintia.
-         ¿Qué se le ha perdido por aquí?-preguntó con su tono prepotente la rubia.
-         Sólo quería decirle a Cristian que mañana puede que ya se arregle la avería y me sigue debiendo tres garrafas de agua.
-         Yo se lo diré.
-         Ya veo que han resuelto sus problemas. Adiós.
-         Cristian y yo nunca tenemos problemas. Que le quede claro.
Sofía le echó una burlona sonrisa y fue hacia su apartamento. A fin de cuentas siempre coincidía con Cris en la cafetería, aunque lo que quería era que él le observase de lejos y no se hiciese el gracioso si Patrick iba a ir a verla durante el desayuno. Todavía su ex le producía cierto  escalofrío que se mezclaba con la atracción que provocaba en las mujeres por su musculosa figura y su irónica sonrisa. No quería creer que seguía enamorada del hombre que le hizo llorar tantas veces.

 Marian García Jimeno.


jueves, 1 de octubre de 2015

LA DIFICULTAD DE SER ESCRITORA... Y GRACIAS.

En todo este tiempo la gente que ha escuchado de mi libro como un libro de ángeles o vampiros estaban dudosos antes de leerlo. Unos esperaban una historia de ángeles esotérica con la narración de los poderes de los ángeles y arcángeles junto con sus niveles de poder, y los amantes del vampirismo buscaban algo tan super sangriento como los vampiros de "Entrevista con el vampiro". Los míos no dan caricias, precisamente; pero no los describo, tal vez, tan sádicos. Pero tanto unos y otros han caído "enganchados" a mi historia. El tema es que como escritora novel, así como dicen de los consagrados, meter una historia en el mercado es algo que pide paciencia y mucho trabajo de marketing literario y no siempre la editorial hace el trabajo por ti. Así que la novela y su éxito ya me la tomo con filosofía trascendental, o espíritu zen.


Mientras seguimos escribiendo otras historias y participando en todo certamen literario que yo veo aceptable. No siempre me gusta concursar, pues las editoriales quieren quedarse con las obras premiadas para hacer con ellas lo que les parezca bien y el no ver o saber de tu obra no me va. Además, cuando presentas una obra a un jurado éste ya tiene cierta idea de lo que busca.
Lo reconozco. No me gusta que me juzguen. Sólo los lectores que buscan mis novelas, pero no alguien que no conoce de mi sufrimiento para crear una historia: buscar temas que apoyen con cierta realidad la historia que escribo; describir una historia que no se pierda el hilo por los capítulos; y la creación, importante, de los personajes que suelen ser inspirados hasta ahora por amigos que conozco y actores que me gustan. ¡Y cómo no! Yo escribo con mucho diálogo, como si de una película se tratase.





Bueno. Seguiremos con nuestro trabajo. Como todos los escritores principiantes nos vemos obligada a trabajar para sobrevivir, pero mi trabajo para mí es la Literatura.


Y un gracias a quienes siguen mi página de Facebook, Luna Roja y la de María Ángeles García- Luna Roja y otras historias. Yo seguiré ofreciéndoos mi arte en poesía y relatos cortos, así como fotos con  preciosos mensajes para elevarnos el positivismo.
Un abrazo a todos y todas.

Marian García Jimeno.