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domingo, 12 de noviembre de 2017

Camino del PLANETA.

Hace que no escribo nada. Pero ya me he puesto en marcha. He decidido dejar atrás la promoción y relajarme con lo único que sé: la escritura. Ahora me he enfrascado en una historia con vista al Premio PLANETA. Podría escribir pensando en ganar, pero sé que así no escribiré nada bueno. Debo ser atrapada por mis personajes como me pasó con mi Gabriel Jonathan o Fabién d'Anjou de "El ángel", Chipper como el cascarrabias  ángel con forma animal y la bella Naike o Luna, pues en mis historias los ángeles si tienen género, aunque no hablemos de sexo.
Como dice la piedra Esmeralda encontrada por los soldados de Napoleón en Egipto:"Lo que es arriba, es abajo". Así que creo en ángeles con forma femenina.

Volviendo a la novela que estoy preparando es una medio ficción, pues bebo de mis experiencias como cuidadora de personas mayores y, con permiso de quienes son eruditos en la enfermedad, personas con enfermedad de Alzheimer. Mis nuevos estudios que me refrescan la forma de hacer las cosas bien con las personas mayores y, sobre todo, con problemas cognitivos. Por supuesto no va a faltar acción y amor. Yo no sé trabajar sin acción y suspense. me aburriría escribiendo.



Aparte sigo reformando a su estado anterior a la ampliación que hice la segunda parte de "El ángel", "Secretos en Cuarto Creciente". Tras querer hacerla más larga una fan  que ya tenía la segunda parte me sacó la idea de la cabeza; además ya varios clientes ya tenían la segunda parte comprada de la primera edición de los libros que me devolvió PUNTO ROJO LIBROS tras romper nuestro acuerdo.


Espero pronto adelantaros más cosas.

Marian García Jimeno.

domingo, 8 de octubre de 2017

PERFECCIONISMO: ¿VIRTUD O DEFECTO?

Otra vez revisando la segunda parte de Luna Roja o ahora "El ángel", "Secretos en Cuarto Creciente".
Había hecho cambios en la historia para dejarla más amplia y con un suspense para atarla con la tercera parte; pero ya había ido a varias personas los libros que conseguí recuperar tras el fiasco con la primera editorial y una buena lectora y amiga, entre otras que también se han enganchado con las aventuras de mis ángeles y mis humanos peculiares, me dijo que no la cambiase; que muchas sagas terminaban las novelas sin un suspense y seguían en el nuevo libro.


Lo cierto es que no sé qué escribiré pero ya estoy pensando en hacer una cuarta parte. 
Estoy enamorada de mis ángeles.
Aparte, tengo ganas de probar con historias de amor; de terror y una antología de cuentos espirituales o de autoayuda.


Por ahora voy por el capítulo siete ya revisado de la segunda parte al tiempo que escribo la tercera parte de la historia y promociono "Recuerdos perdidos". A veces no sé cómo sé dónde tengo la mano derecha.  Reconozco que muchas veces me quedo tonta sin saber que voy a hacer cuando me decido a hacer una cosa. Si es normal. Con la cafetera exprés que tengo por cabeza difícil que no sepa a veces que quiero hacer o me quede en blanco. Nuestro cerebro pide un descanso, aunque no descanse ni cuando estamos dormidos, en realidad.
Os regalo un poco de la tercera parte de la saga:

CAPÍTULO UNO

H
acía tiempo que los hermanos Beltrán no tenían noticias de sus ángeles guardianes. La última vez les habían dicho que se iban de vacaciones, pero sabían que eso era una forma de hablar para que ellos viviesen sin estar acostumbrados a tenerles siempre por ayuda.
Javier sugirió visitar la casa. Sentía que esta vez sí encontraría a alguien en ella.
Se seguían admirando de cómo Fabián, por muy ángel que fuese, pudiese subir hasta el último piso del edificio, una planta dieciocho. Por suerte tenía ascensor. Antes de tocar el timbre un hombre de rostro conocido les abrió la puerta: era Richard Bertrand, su antepasado al que primero conocieron como Chipper en sus formas de delfín y lobo, y sólo Richard lo conoció en su versión de loro parlanchín en su juventud.
   Esperaba veros mucho antes— dijo su antepasado. Era raro verlo con forma humana.
Les indicó que pasaran pues el rellano no era buen sitio para hablar. Dentro una triste, pero siempre bella Naike, les recibió. Con cierto cariño se abrazó al mayor de los Beltrán. Con cierto pudor él le abrazó intentando consolarla. Sentía que algo pasaba y el protagonista era Fabián.
   Bueno, hermanita. Antes de ponerles al tanto de lo que pasa será mejor servirles algo. Los Bertrand siempre hemos sido educados con nuestras visitas.
   Sí. Tengo zumo de frutas en la cocina. Voy a traeros un poco.
   ¡Gracias, Naike!— dijo un poco aturdido el joven Javier.
Ninguno de los dos hermanos entendía lo que pasaba.
Antes de que Javier preguntase algo que le cruzaba por la cabeza, el ángel contestó.
   Ya que los dos tenemos el mismo nombre deberé utilizar mi segundo nombre, Luc o Lucien. Richard Lucien Bertrand. No me gusta nada, pero así no habrá equivocaciones.
   A mí me gusta Lucien— dijo Naike sonriendo por vez primera mientras servía con ayuda de Javier en unos vasos de colores el zumo.
   Tú con tal de cabrearme— contestó con cierto enfado el ángel.
   Luc es Lucas también. ¿Si te vale?— dijo Richard a su antepasado.
   Me gusta. Lucien me recuerda a una época que no me gusta recordar.
   ¿Y dónde está Fabián, si se puede preguntar?— dijo el joven policía.
   No lo sabemos, pero tememos que esté en una de sus vidas pasadas. En nuestro descanso en el Jardín de Edén el general Miguel lo apartó para darle una misión. Aunque el arcángel Gabriel quiso calmarnos, no hemos descansado desde que regresamos intentando saber algo de él. No sentimos nada. Su aura está totalmente desaparecida para nosotros; aunque notamos peligro cerca de nosotros.
   Yo también he notado algo estos días— dijo Javier—. Incluso he soñado y visto algunas cosas, aunque no sé interpretar qué es.
   Suelta. Yo sí puedo interpretarlo— le explicó Luc a su protegido.




Marian García Jimeno.

sábado, 5 de noviembre de 2016

YA EN LA CALLE.

La última vez estaba con que clase de persona soy yo y seguiré con ello; pero la llegada de los libros y el lanzamiento de ellos para el día diez aunque ya están disponibles con sólo mandar un mensaje o comprarlos por Internet a través de PayPal en el futuro, y las plataformas de Amazon y FNAC y tal vez eBay.

Acabo de terminar de leer "Matar a Leonardo" de Christian Gálvez y la figura del genio es un alegato a sobrevivir en el mundo con sus desgracias y vivir de su sueño creativo del que nadie pone duda. Lo más impresionante es la teoría cierta o no de quién era la Monna Lisa que rompe con todos los esquemas, pero da un sentido claro a la madonna de la extraña sonrisa. Y viendo un poco en un expositor el libro ganador del premio planeta no veo diferencia en mi escritura y la suya. Al final es cuestión de que sea tu tiempo y caigas bien al personal. 
Como dice el  refrán: "Es mejor caer en gracia que ser gracioso".



Pero que no suene a envidia.
La ganadora escribió La trilogía del Baztán tras investigar bastante las costumbres de su tierra, por lo que es la constancia lo que ha sido premiado.
Yo ya me he decidido a ir despacio, pero no parar. No castillos en el aire, sino pisando la tierra, pero con perseverancia y optimismo. Cuidar a una persona con Alzheimer no es grato y sólo esta ilusión me da fuerzas para no tirarlo todo por la borda. Siento que personas cercanas no me entiendan ni me apoyen. No sólo de oxígeno se alimenta el ser humano.
Respecto a mí, dejaré para más adelante la continuación de mi "maravillosa" vida.

Marian García Jimeno.