Realmente soy un caso. Llevo sin escribir en el blog desde principio de año más o menos. Pero ya toca que vamos a perder la pasión por escribir, y eso no.
Estoy casi segura que algo de TDAH tengo. Siempre he sido muy dispersa y distraída; entonces no se conocía esto ni la dislexia. Mi padre es ambidiestro porque a los zurdos se les obligaba escribir con la derecha sí o sí.
Se han hecho tantas cosas increíbles en el pasado.
Pero lo dicho. Me disperso y no cuento las cosas nuevas.
Lo del TDAH era para explicar que me vienen nuevas ideas y pasada la primera fase del folio en blanco y cómo entrar ya con entusiasmo en la historia no hay quien me pare. Luego vienen las correcciones y con lo perfeccionista que soy es una pesadilla. Ya me he tranquilizado y a la séptima ya lo dejo en paz. .☺
Iré avanzando la historia. Prometido.
Es una historia medio encargo, medio parte de lo que ha sido mi vida profesional en los últimos trece años. Alguien se extrañaba de que me inspirase en mi vida o lo que conozco. Recuerdo que Pío Baroja le dijo a un joven que no recuerdo si era de su familia o alumno suyo: "Antes de escribir aventuras de sitios que no conoces, escribe de lo que te rodea". Más o menos esas fueron sus palabras.
Bueno. Hasta la próxima entrada que prometo no tardará mucho. De verdad de la buena.
Marian García Jimeno.

