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sábado, 7 de abril de 2018

ASÍ SALEN LAS INSPIRACIONES.

Hoy he visto a los padres de Gabriel Cruz abrazados pidiendo que no hubiese odio en memoria de su difunto hijo. Estaban con un psicólogo y llenos de amor porque a la "bruja" no le dio tiempo a hacerle sufrir.
Quería retomar la escritura en mi blog con esto y señalar que, tal vez Gabriel ha conseguido lo que deseaba; unir de nuevo a sus padres. No veo más que amor en esa pareja.
No voy a especular sobre ellos.
A veces no superas una pequeña brecha y rompes una relación, pero las brasas siguen encendidas. Lastima que esta vez parezca que se encendieron de nuevo con la perdida del "pescaito".
Eso me da para escribir historias de amor, que no es lo mío, pero desde el punto de vista de que no siempre se aguanta lo suficiente. No hablo de los maltratadores (no sólo físicos); sino de que la gente a nada se va.
Antes había otro tipo de amor. Se aceptaba que iba a ser tu compañer@ de vida, tu amig@; y con ello ibas a emprender el viaje al que luego se unirían hijos, nietos, problemas generacionales, pero con amor salvables.

Pienso que ahora vivimos deprisa todo y lo que deseamos lo buscamos en los libros: de amor, eróticos, de auto-ayuda... Pero es el miedo a vivir la vida; a sentir que en la era tecnológica podemos vivir de forma real y sin ir a extremos como vidas basadas en antiguas tradiciones. No se trata de ser anacoretas o ermitaños. Simplemente, tener mesura en todas las cosas, como decían los griegos.


Decididamente este será un nuevo estilo que explotaré desde la experimentación, primero; y quien sabe si encuentro mi camino. Aunque disfruto con mis ángeles revoltosos y sus aventuras.

Marian García Jimeno.

sábado, 4 de marzo de 2017

CON ESTRÉS NO SE ESCRIBE.

Con estrés no se puede escribir. La creación es algo muy delicado y si tienes dolor de cabeza, catarro- creado muchas veces de forma psicosomática por tu estado anímico- no puede salirte nada bueno de la cabeza.
No tengo mucho que decir y escribir, pero no quiero perder el contacto.
Respecto a las ventas quiero no ahogarme. Mi libro ya se irá vendiendo pues es bueno; lo sé y me lo han dicho. No es cosa mía.


Pero la tercera parte y el otro libro están parados y eso no me gusta.
Sólo decir que espero que mis parlamentos(¡Viva La Perla Negra!) con Universo La Maga den pronto sus frutos.
Hasta ahora no veía el libro en Amazon. Por un malentendido no lo habían colocado ahí. Ahora ya está.
Reconozco que estoy cansada, pero seguramente pronto volveré a crear y, con suerte, aparezcan los primeros retazos de la tercera parte de "Crónicas angélicas: El ángel III".
Os dejo un pequeño anticipo de lo que se me ha pasado por la cabeza:

" Fabián no estaba seguro de la nueva misión. Dejar a su esposa y a Chipper reconvertido y su estado humano antes de su muerte, Richard Lucien Bertrand. Como ángel  con forma de animal tenía muchas ventajas; pero desconocía si su cuñado y amigo-hermano era capaz de vivir entre los humanos.



La otra parte de la misión le resultaba más desagradable aún. Volver al Antiguo Egipto como el médico que fue y revivir el asesinato de la que que fue su amada hebrea, Agar, a manos de un ángel rebelde. Y mientras los chicos se enfrentaban a ese mismo ángel en el presente, pues podía aparecer en varias dimensiones de espacio y tiempo.
No. No le hacía ni pizca de gracia."
Berriozar, 5 de marzo de 2017. Escrito por M. Ángeles García Jimeno.
Aunque se intente copiar la idea no servirá de nada pues sé cambiar mis ideas bastante bien.
Soy una cafetera exprés.
Hasta la próxima.

Marian García Jimeno.

sábado, 21 de enero de 2017

DESPUÉS DE MUCHO TIEMPO.

Hace tiempo que no escribo. Después de las vacaciones no he podido escribir en el blog. Mi trabajo rutinario y mis revisiones de "Recuerdos Perdidos" y otros relatos me han tenido atareada.
No es fácil escribir en Aibar al finalizar la jornada cuando tienes un agotamiento psíquico y moral por cuidar a una enferma de Alzheimer. Es una profesión que no está suficientemente bien valorada. Tras una semana agitada con mi enferma, de forma casi milagrosa ha aparecido la inspiración y apareció un título: La soledad del cuidador o La cuidadora basando la historia en mis experiencias y las de otras personas que conozco y que trabajan en lo mismo que yo.



Pero también está el envío de ciertos ejemplares de LUNA ROJA a algunas personas que concursaron en un certamen; pero espero que gracias a la web que tengo en Universo La Maga y la que estoy creando en Wix. Espero que guste esta primera edición y arranque la segunda edición, que no segunda parte que debo repasar y ampliar, si puedo, que es El ángel y se puede buscar en Editorial Círculo Rojo.
Por ahora me concentraré en las novelas que tengo inacabadas y en todo lo místico que pueda ayudarme en mi tercera parte de mis Crónicas angélicas o El ángel.
Bueno. Espero no tardar en volver a escribiros.

Marian García Jimeno.

sábado, 19 de noviembre de 2016

YO Y LO QUE VIENE.

Voy a retomar un poco mi vida. Recordemos que lo dejé en mi etapa de la EGB o lo que es la E.S.O. con algún acoso escolar; pero de nada comparable con lo que ocurre ahora. Reconozco que tuve grandes problemas psicológicos, pero era tan callada que mi familia nunca se enteró y mis escritos y dibujos convirtieron a veces a esos gamberros en amigos casuales. Reconozco que mis creencias religiosas y mis ganas de demostrar a todos que no era "la tonta del bote" ayudó a sobrevivir. Pero lo dicho; los gamberros de antes nada eran con los de ahora.
Siempre he querido estudiar Filosofía y Letras, pero mis notas no acompañaron y como no podía estar descolgada hice Auxiliar de Clínica. Reconozco que aunque hice todo el curso con las prácticas mis dificultades con las Matemáticas y la Física no me dieron el título; aunque tras ver a una mujer con cáncer terminal que cuidaba una amiga se me quitaron las ganas. Y ahora cuido a una mujer con Alzheimer y me he dedicado desde el año 2012 a cuidar ancianos y me gusta; incluso me inspira para mis novelas.
Sé que mi familia no entiende mi afán por tener más conocimientos, sin embargo para mí la Historia es importante para escribir.
Con "Luna Roja" que se ha reeditado como "El ángel" me metí en Wikipedia y otros temas que la historia de la Revolución Francesa me llevaba y descubrí el marco perfecto para una parte de la historia de la primera parte de mis "Crónicas angélicas": el holocausto de La Vendée, la única zona de Francia que no era revolucionaria.



Mientras seguía trabajando en lo que me salía el amor por el teatro me llevo a hacer teatro para adultos, aunque yo deseaba hacer el curso regular. Puede que no estuviera preparada físicamente para el curso y fuese una locura; pero era mi decisión y no soy tan loca para no ver cuando me meto en un berenjenal. Me cabreé con las mujeres que debían valorarme. Más que nada porque yo veía un aura oscura en ellos y a gente tóxica.
¡¿Tan difícil era decir que les interesaba jóvenes?!
Aún así yo luché por la Escuela Navarra de Teatro cuando hacía falta, pero no vi respeto por la ENT.
Cabreada fui a cursos por Internet donde estudié con prácticas Regiduría teatral que se puede aplicar a toda actividad y Técnico de Iluminación que me fascina. ¡Ojalá tuviese tiempo para estudiar lo último porque cuando veo una obra me pierdo viendo las luces y qué clase de iluminación tienen!
Supongo que ser familia lejana de la actriz Concha Velasco tiene algo de "veneno" en la sangre.
Pero cada cual es lo que es por sus propios dones.
Mi padre y mi sobrina Irati pintan muy bien. Mi sobrina de 18 años baila sevillanas muy bien y desde los siete años o menos. El arte está en nuestra familia y a mí me ha tocado la Literatura, el Teatro, el Diseño de Modas,... Pero como dice un pensamiento: El talento sin trabajo no sirve para nada.
Pero hablemos de lo del día 26 de este mes. La presentación de mi novela como "Luna Roja" en el Club de lectura de Aibar, Navarra; el pueblo donde trabajo. 





Espero no quedarme afónica como cuando la presenté en Pamplona y tuvo que leer lo que preparé mi amiga Helena Beorlegui.
Voy a estar tiempo sin poder escribir en el ordenador pues encadeno por esto dos semanas de trabajo. A la vuelta cuento como me ha ido.
Podéis buscarme si queréis en Instagram como Marian_Garcia7.

Marian García Jimeno.

YO Y LO QUE VIENE.

Voy a retomar un poco mi vida. Recordemos que lo dejé en mi etapa de la EGB o lo que es la E.S.O. con algún acoso escolar; pero de nada comparable con lo que ocurre ahora. Reconozco que tuve grandes problemas psicológicos, pero era tan callada que mi familia nunca se enteró y mis escritos y dibujos convirtieron a veces a esos gamberros en amigos casuales. Reconozco que mis creencias religiosas y mis ganas de demostrar a todos que no era "la tonta del bote" ayudó a sobrevivir. Pero lo dicho; los gamberros de antes nada eran con los de ahora.
Siempre he querido estudiar Filosofía y Letras, pero mis notas no acompañaron y como no podía estar descolgada hice Auxiliar de Clínica. Reconozco que aunque hice todo el curso con las prácticas mis dificultades con las Matemáticas y la Física no me dieron el título; aunque tras ver a una mujer con cáncer terminal que cuidaba una amiga se me quitaron las ganas. Y ahora cuido a una mujer con Alzheimer y me he dedicado desde el año 2012 a cuidar ancianos y me gusta; incluso me inspira para mis novelas.
Sé que mi familia no entiende mi afán por tener más conocimientos, sin embargo para mí la Historia es importante para escribir.
Con "Luna Roja" que se ha reeditado como "El ángel" me metí en Wikipedia y otros temas que la historia de la Revolución Francesa me llevaba y descubrí el marco perfecto para una parte de la historia de la primera parte de mis "Crónicas angélicas": el holocausto de La Vendée, la única zona de Francia que no era revolucionaria.



Mientras seguía trabajando en lo que me salía el amor por el teatro me llevo a hacer teatro para adultos, aunque yo deseaba hacer el curso regular. Puede que no estuviera preparada físicamente para el curso y fuese una locura; pero era mi decisión y no soy tan loca para no ver cuando me meto en un berenjenal. Me cabreé con las mujeres que debían valorarme. Más que nada porque yo veía un aura oscura en ellos y a gente tóxica.
¡¿Tan difícil era decir que les interesaba jóvenes?!
Aún así yo luché por la Escuela Navarra de Teatro cuando hacía falta, pero no vi respeto por la ENT.
Cabreada fui a cursos por Internet donde estudié con prácticas Regiduría teatral que se puede aplicar a toda actividad y Técnico de Iluminación que me fascina. ¡Ojalá tuviese tiempo para estudiar lo último porque cuando veo una obra me pierdo viendo las luces y qué clase de iluminación tienen!
Supongo que ser familia lejana de la actriz Concha Velasco tiene algo de "veneno" en la sangre.
Pero cada cual es lo que es por sus propios dones.
Mi padre y mi sobrina Irati pintan muy bien. Mi sobrina de 18 años baila sevillanas muy bien y desde los siete años o menos. El arte está en nuestra familia y a mí me ha tocado la Literatura, el Teatro, el Diseño de Modas,... Pero como dice un pensamiento: El talento sin trabajo no sirve para nada.
Pero hablemos de lo del día 26 de este mes. La presentación de mi novela como "Luna Roja" en el Club de lectura de Aibar, Navarra; el pueblo donde trabajo. 





Espero no quedarme afónica como cuando la presenté en Pamplona y tuvo que leer lo que preparé mi amiga Helena Beorlegui.
Voy a estar tiempo sin poder escribir en el ordenador pues encadeno por esto dos semanas de trabajo. A la vuelta cuento como me ha ido.
Podéis buscarme si queréis en Instagram como Marian_Garcia7.

Marian García Jimeno.

lunes, 21 de diciembre de 2015

¡FELIZ NAVIDAD!


Ha llegado la época navideña. Hace tiempo que no escribo y antes del parón de las fiestas quiero dejaros unas letras.
En esta época es hora de ver lo que hemos conseguido en este año, pero lo bueno. Lo malo hay que dejarlo atrás. Dar gracias por seguir vivos y haber logrado parte de los objetivos que nos propusimos en las navidades pasadas.
Yo puedo agradecer que publiqué mi novela y que las dificultades de todo escritor novel me han dado buenas lecciones para el futuro.





En este tiempo he ratificado que los concursos literarios no son lo mío y menos las historias de amor. Las dos terminadas terminan liadas con suspense, algo de sexo, pero lo menos, y algo de humor irónico. No puedo evitarlo. Soy así. Me encanta la acción.





Como propósito revisar la segunda parte de "Luna roja" y estudiar para la tercera parte historia del Antiguo Egipto y otros marcos de la Historia de nuestros días. Cada vez me pongo más retos. Además de publicar mis novelas de "amor", pero por otras editoriales.





Ahora sólo desear ¡Feliz Navidad! y si os gusta la magia de la Luna llena disfrutar de la de la noche de Navidad que desde 1977 no había coincidido con la fecha.

Marian García Jimeno.

domingo, 18 de octubre de 2015

OTRA VEZ AQUÍ SIN PARAR DE ESCRIBIR.

¡Cuánto tiempo sin escribir! Si ya vamos a terminar el mes... He estado distraida con algunas cosas y mi novela que empezó siendo romántica, pero si no hay acción y suspense, no es mía. Siempre la lío.
Seguimos sin saber nada de la presentación de Luna Roja en Pamplona, aunque están hablando con la persona que debe decidir poner la fecha de la librería-café Katakrak. Estas librerías me resultan un buen negocio pues mientras tomas algo puedes leer un libro, o al revés. Si me pusiera hoy un negocio sería ese. Cada vez hay más librerías así y pueden tener un lugar de ludoteca para los niños y enseñarles que los libros son más atractivos que los videojuegos, o con juegos de toda la vida: las tres en raya, el parchís, la Oca, el ajedrez (y aquí se pueden organizar campeonatos)... Con los otros también, por supuesto.



Debido a como va el tema del libro y que se acerca la fecha final del contrato con la editorial, sólo espero que los libros contratados se vendan en el tiempo que queda y tengo claro que revisaré la novela o la uniré con la segunda parte e irá a otra editorial. Lo siento mucho, pero me siento frustrada y eso que todas las ventas dicen que les ha enganchado la novela. Pero como dice algo que he leído en Facebook: "La mejor paciencia es seguir haciendo cosas". Así estoy yo sin parar de escribir.



Pero vamos a poner algo de mi novela casi romántica para que veáis cómo la suelo liar.




En el taller de Sofía apareció un hombre musculoso de espaldas anchas y con el pelo que le quedaba en la cabeza afeitado lo justo para ver el pelo que todavía le quedaba. Tenía la nariz de boxeador y ojos oscuros. Vestía de forma informal y con una cazadora vaquera estilo aviador de la II Guerra Mundial que acrecentaba su atractivo y su aspecto rudo.
-         ¿La dueña dónde está?- preguntó a una sorprendida Silvia. El hombre no le era desconocido.
-         No está- le respondió secamente la pelirroja.
-         Mira, Silvia. Vengo de buenas. ¿Dónde está mi chica?
-         Ya no soy tu chica- se oyó la voz de Sofía tras abrirse la puerta de la calle-. Ni de nadie, Patrick. Tengo trabajo, aunque a ti te gustan las mujeres que se quedan en casa.
-         He cambiado, nena. Pero si no me das una oportunidad no lo vas a saber.
-         Hombre. Lo de “nena” es nuevo. Parece que ahora hablas como la gente normal-. Luego miró a Silvia y le dijo que volviese al trabajo en la trastienda.
La dependienta y el hombre se echaron miradas asesinas. Ninguno de los dos se caía bien. Pero al hombre le interesaba conseguir una cita con su antigua novia. Por fin ella cedió, pero lo citó en la cafetería donde solía coincidir con Cris. Quería estar con un hombre de confianza si iba a estar con Patrick. En el pasado la fuerza física del hombre la había sufrido ella y también el maltrato psicológico. Estuvo a punto de cerrar su taller al sentir que él tenía razón y ella debía ser una aburrida ama de casa sin más aspiraciones en su vida. Cuando él se fue Sofía suspiró. Esa misma noche debía hablar con su vecino.
Cuando llegó a su casa por la noche fue a hablar con Cristian. Cuando la puerta se abrió le recibió Cintia.
-         ¿Qué se le ha perdido por aquí?-preguntó con su tono prepotente la rubia.
-         Sólo quería decirle a Cristian que mañana puede que ya se arregle la avería y me sigue debiendo tres garrafas de agua.
-         Yo se lo diré.
-         Ya veo que han resuelto sus problemas. Adiós.
-         Cristian y yo nunca tenemos problemas. Que le quede claro.
Sofía le echó una burlona sonrisa y fue hacia su apartamento. A fin de cuentas siempre coincidía con Cris en la cafetería, aunque lo que quería era que él le observase de lejos y no se hiciese el gracioso si Patrick iba a ir a verla durante el desayuno. Todavía su ex le producía cierto  escalofrío que se mezclaba con la atracción que provocaba en las mujeres por su musculosa figura y su irónica sonrisa. No quería creer que seguía enamorada del hombre que le hizo llorar tantas veces.

 Marian García Jimeno.