lunes, 21 de diciembre de 2015

¡FELIZ NAVIDAD!


Ha llegado la época navideña. Hace tiempo que no escribo y antes del parón de las fiestas quiero dejaros unas letras.
En esta época es hora de ver lo que hemos conseguido en este año, pero lo bueno. Lo malo hay que dejarlo atrás. Dar gracias por seguir vivos y haber logrado parte de los objetivos que nos propusimos en las navidades pasadas.
Yo puedo agradecer que publiqué mi novela y que las dificultades de todo escritor novel me han dado buenas lecciones para el futuro.





En este tiempo he ratificado que los concursos literarios no son lo mío y menos las historias de amor. Las dos terminadas terminan liadas con suspense, algo de sexo, pero lo menos, y algo de humor irónico. No puedo evitarlo. Soy así. Me encanta la acción.





Como propósito revisar la segunda parte de "Luna roja" y estudiar para la tercera parte historia del Antiguo Egipto y otros marcos de la Historia de nuestros días. Cada vez me pongo más retos. Además de publicar mis novelas de "amor", pero por otras editoriales.





Ahora sólo desear ¡Feliz Navidad! y si os gusta la magia de la Luna llena disfrutar de la de la noche de Navidad que desde 1977 no había coincidido con la fecha.

Marian García Jimeno.

sábado, 5 de diciembre de 2015

DESPUÉS DE LA PRESENTACIÓN.

El 27 de noviembre se hizo la presentación en Pamplona. Fue no precisamente un éxito, pero mis amigos y familia no me fallaron. Mis amigos compraron libros de mi novela y sentí la sensación que se siente al autografiar tu obra. Los que no pudieron ir ya me han dicho que en cuanto compren el libro quedemos para tener un autógrafo mío.
Después de ello se ha ido para Sevilla otro libro para una amiga y buena consejera.
A fecha de hoy ya sé que no he ganado el X Certamen de novelas de amor Terciopelo de Ediciones Roca. Algo que intuía pues no es mi estilo y la "lié" o complique para el capítulo dos o tres con mi habitual suspense e historia de amor a tres bandas con sus gotitas de fantasía y humor. Es que soy así; ¡qué le voy a hacer!


En espera de cómo va a ir todo hasta el final del contrato con mi actual editorial, voy pensando en próximas publicaciones. Estoy bien dispuesta a dedicarme a esto, aunque tenga que seguir trabajando en otras cosas como todo escritor hasta que se hace famoso. Pero sé que puedo pues ya tengo mi club de fans, y aunque sean amigas no se quedan cortas en criticar alguna cosa que les parece debo cambiar. La primera juez soy yo misma que puedo estar revisando una obra un montón de veces hasta que digo basta, pues es más fácil fastidiar algo de tanto revisarlo, que dejarlo como te gusta en un principio. De todas formas, mi amiga mexicana, Vicky Toral, sigue siendo mi lectora crítica y una ayuda perfecta para ayudarme a ver los fallos. Es la segunda autora, aunque no le guste, de mis novelas.


Ahora a por el próximo objetivo: aprender a escribir novela corte que es de unas 15.000 palabras a 40.000 palabras. Eso es difícil pues o no llegó o no sé cuando terminar. Y soy de mucho diálogo, aunque también soy bastante descriptiva, pero sin cansar.


Esperemos la campaña de Navidad dé buenas ventas. De todas formas no me siento mal por esta experiencia. Nadie nació sabiendo.

Marian García Jimeno.

jueves, 19 de noviembre de 2015

A UNA SEMANA DE LA PRESENTACIÓN EN PAMPLONA.

Ya falta menos para la presentación en la librería Katakrak de la calle Mayor, 54 de Pamplona de la novela.


Viendo como está todo preparado con anuncios en su web de mi presentación, reconozco que los del norte tenemos algo mejor las cosas o me equivoqué en mi elección. Pero estos errores de principiante son necesarios para aprender para la próxima publicación.
Una amiga que espera su libro dedicado, me dijo que ya editado y cuando termine el contrato- en eso soy muy seria y leal-, puedo mandarlo a editoriales que no son de auto publicación pues el libro ya es conocido y admirado por bastante gente. He oído pocas críticas negativas y siempre a mis amig@s pido que sean seri@s y me digan lo que ven mal, ya que eso me ayuda en siguientes proyectos.


A la presentación iré acompañada de una amiga que pidió le quitasen un día de sus vacaciones para asistir. No es que me dé miedo ir sola, pero con alguien que me haga la introducción como en Sevilla; y en vista de que no van a venir desde allí, me sirve alguien que de libros sabe bastante como lectora adictiva. Tanto ella como yo y otra amiga hemos tenido miedo de que nuestras estanterías se vencieran del peso de numerosos libros y enciclopedias. Y conociéndome desde nuestros tiempos en la Cruz Roja Navarra cuando todavía estaba en Yanguas y Miranda, pues ahora está en la calle Leire desde hace bastantes años, es la mejor para presentarme.




Como además está de oposiciones y ha tenido un percance automovilístico, le pondré una chuleta para que le ayude. Yo también llevaré un libro, aunque la librería tendrá para ese día libros de la distribuidora; más que nada para no perderme e irme por "los cerros de Úbeda" pues después de mí hay otro acto.
Ahora a esperar ese día, el uno de diciembre saber quien gana el Certamen de Novela Romántica Terciopelo de Ediciones Roca a la que presenté "Palabras Perdidas" y esperar si les interesa antes de auto publicarla; repasar y pulir "VESTIDO DE NOVIA" que puede no sea el título definitivo de la obra... En fin; mucha actividad literaria.



Lo que sé es que me he encerrado en casa y cuando se haga la presentación volveré a gozar de relacionarme con la gente, que me conozco. Me quedo en casa y así pasan los días y los años.
La verdad es que nunca he necesitado de mucho para estar a gusto. Un cuaderno y un lápiz; o si era diseñar rotuladores para colorear mis vestidos.

Marian García Jimeno.

miércoles, 4 de noviembre de 2015

DE SABIOS ES SER AGRADECIDOS Y DE HUMILDES PEDIR PERDÓN.

Todo parece ir bien por fin. En un "estado" que puse en la página  de Facebook de "Luna Roja" puse que el próximo libro se titularía "Pasiones y desdichas de un escritor novel". Leí que hasta los escritores famosos tienen sus días malos y tienen que luchar porque su novela se lea: el dichoso marketing literario que agota más que el síndrome del folio en blanco. Yo a esa desesperación de que la novela se conozca y venda, por supuesto, le llamo el "Síndrome de Paco Umbral", con todos mis respetos al dramaturgo español. Pero es famoso el programa que hacía Mercedes Milá en que el escritor dijo que sólo había ido para hablar de su libro.


Pero esos días negativos en mí duran poco. Enseguida vuelvo a la alegría y el positivismo con su pizca de realidad. No tenemos edad para pensar que todo es de color de rosa y hemos vivido cosas que no las conozco más que yo y con eso basta.
También sé pedir perdón si me equivoco y sé que en el post anterior herí a ciertas personas. Decir que soy Aries y que a veces tengo mis prontos no es excusa. Lo siento por las personas heridas, empezando por mi familia que a su manera me apoya y por las chicas y chicos de la editorial que dentro de sus limitaciones y trabajo, hicieron un vídeo precioso y estuvieron apoyándome en Sevilla que fue mi bautizo con esto de las presentaciones. Si a las siguientes debo enfrentarme sola al público ya sé cómo hacerlo y he hecho buenas amigas tras darles la vara de tanto llamarles.




Ahora está la ilusión del día 27 de noviembre en Katakrak a las 19.00 horas. Y tras la presentación un buen pintxo en la cantina que tienen en la misma librería. 
¡Para eso es Pamplona!


Decir que cada vez que veo el cartel que hoy me han enviado me entusiasmo es decir poco. Como el cartel de Sevilla, el que han creado para Pamplona es  precioso. Siento que no vengan a conocer la ciudad pues soy la primera de sus autores navarros. Les haría con gusto de guía por lo mejorcico de la ciudad.
Cambiando la canción de Serrat: "Hoy ha sido un gran día."

Marian García Jimeno.

lunes, 2 de noviembre de 2015

CUANDO LAS COSAS NO SALEN PERFECTAS.

Tenía fecha en Katakrak para el día 20 de noviembre, pero tras elegir el día la librería decía que se había olvidado que ese día ya lo tenía cogido. Así que hoy, con mi consiguiente enfado por sentirme toreada, he elegido otro viernes, el 27 de noviembre que pilla cerca del "puente" de diciembre que eso no quería yo. Sin embargo, parece que esta librería es mucho más seria que la de Sevilla. Hasta la editorial está cabreada con ellos de lo poco o nada que se han movido.
Por lo que han dicho, Katakrak pide conocerme, tener fotos mías y hablaré con el chico en cuestión que lleva el tema para preparar la presentación.


Algunas personas cercanas dicen que si va a ser como en Sevilla que estábamos la familia y el equipo de la editorial mejor no se hace la presentación. Pues que no vayan. No necesito gente para hacer bulto, sino para comprar libros y yo dedicárselos. Eso son las presentaciones. Un trabajo de Marketing Literario que da sus frutos.


Ya irán mis amigos que no van a sentirse avergonzados si sale de pena. Pero apliquemos La Ley de La Atracción. ¡Va a salir muy bien porque yo lo valgo y mi novela también!
Pensando más despacio en este problema con las fechas creo que desde arriba han colocado la fecha correcta.
"Cuando Dios te quita algo que deseabas con mucha ansia es porque te reserva algo muchísimo mejor."
Espero tener a mis seguidores cercanos en la presentación y a los otros pues gracias siempre por seguirme.


Hace poco se celebró Halloween que es en realidad la festividad del adiós del verano y la llegada del otoño y el invierno en el mundo celta llamado Samhain.
Yo ya escribí mi papel con las cosas que agradezco de este año pasado y las cosas buenas que deseo en mi vida; y por supuesto, mi futuro como escritora está en la lista.
No es un hobby. Una pasión sí. Pero cada día es una pasión que quiero sea una profesión.
Tal vez el viernes, 27 de noviembre, sea una fecha fantástica y con la seriedad que parecen tener los de Katakrak sea el principio de una nueva novela: mi propia historia.

Marian García Jimeno.

domingo, 18 de octubre de 2015

OTRA VEZ AQUÍ SIN PARAR DE ESCRIBIR.

¡Cuánto tiempo sin escribir! Si ya vamos a terminar el mes... He estado distraida con algunas cosas y mi novela que empezó siendo romántica, pero si no hay acción y suspense, no es mía. Siempre la lío.
Seguimos sin saber nada de la presentación de Luna Roja en Pamplona, aunque están hablando con la persona que debe decidir poner la fecha de la librería-café Katakrak. Estas librerías me resultan un buen negocio pues mientras tomas algo puedes leer un libro, o al revés. Si me pusiera hoy un negocio sería ese. Cada vez hay más librerías así y pueden tener un lugar de ludoteca para los niños y enseñarles que los libros son más atractivos que los videojuegos, o con juegos de toda la vida: las tres en raya, el parchís, la Oca, el ajedrez (y aquí se pueden organizar campeonatos)... Con los otros también, por supuesto.



Debido a como va el tema del libro y que se acerca la fecha final del contrato con la editorial, sólo espero que los libros contratados se vendan en el tiempo que queda y tengo claro que revisaré la novela o la uniré con la segunda parte e irá a otra editorial. Lo siento mucho, pero me siento frustrada y eso que todas las ventas dicen que les ha enganchado la novela. Pero como dice algo que he leído en Facebook: "La mejor paciencia es seguir haciendo cosas". Así estoy yo sin parar de escribir.



Pero vamos a poner algo de mi novela casi romántica para que veáis cómo la suelo liar.




En el taller de Sofía apareció un hombre musculoso de espaldas anchas y con el pelo que le quedaba en la cabeza afeitado lo justo para ver el pelo que todavía le quedaba. Tenía la nariz de boxeador y ojos oscuros. Vestía de forma informal y con una cazadora vaquera estilo aviador de la II Guerra Mundial que acrecentaba su atractivo y su aspecto rudo.
-         ¿La dueña dónde está?- preguntó a una sorprendida Silvia. El hombre no le era desconocido.
-         No está- le respondió secamente la pelirroja.
-         Mira, Silvia. Vengo de buenas. ¿Dónde está mi chica?
-         Ya no soy tu chica- se oyó la voz de Sofía tras abrirse la puerta de la calle-. Ni de nadie, Patrick. Tengo trabajo, aunque a ti te gustan las mujeres que se quedan en casa.
-         He cambiado, nena. Pero si no me das una oportunidad no lo vas a saber.
-         Hombre. Lo de “nena” es nuevo. Parece que ahora hablas como la gente normal-. Luego miró a Silvia y le dijo que volviese al trabajo en la trastienda.
La dependienta y el hombre se echaron miradas asesinas. Ninguno de los dos se caía bien. Pero al hombre le interesaba conseguir una cita con su antigua novia. Por fin ella cedió, pero lo citó en la cafetería donde solía coincidir con Cris. Quería estar con un hombre de confianza si iba a estar con Patrick. En el pasado la fuerza física del hombre la había sufrido ella y también el maltrato psicológico. Estuvo a punto de cerrar su taller al sentir que él tenía razón y ella debía ser una aburrida ama de casa sin más aspiraciones en su vida. Cuando él se fue Sofía suspiró. Esa misma noche debía hablar con su vecino.
Cuando llegó a su casa por la noche fue a hablar con Cristian. Cuando la puerta se abrió le recibió Cintia.
-         ¿Qué se le ha perdido por aquí?-preguntó con su tono prepotente la rubia.
-         Sólo quería decirle a Cristian que mañana puede que ya se arregle la avería y me sigue debiendo tres garrafas de agua.
-         Yo se lo diré.
-         Ya veo que han resuelto sus problemas. Adiós.
-         Cristian y yo nunca tenemos problemas. Que le quede claro.
Sofía le echó una burlona sonrisa y fue hacia su apartamento. A fin de cuentas siempre coincidía con Cris en la cafetería, aunque lo que quería era que él le observase de lejos y no se hiciese el gracioso si Patrick iba a ir a verla durante el desayuno. Todavía su ex le producía cierto  escalofrío que se mezclaba con la atracción que provocaba en las mujeres por su musculosa figura y su irónica sonrisa. No quería creer que seguía enamorada del hombre que le hizo llorar tantas veces.

 Marian García Jimeno.


jueves, 1 de octubre de 2015

LA DIFICULTAD DE SER ESCRITORA... Y GRACIAS.

En todo este tiempo la gente que ha escuchado de mi libro como un libro de ángeles o vampiros estaban dudosos antes de leerlo. Unos esperaban una historia de ángeles esotérica con la narración de los poderes de los ángeles y arcángeles junto con sus niveles de poder, y los amantes del vampirismo buscaban algo tan super sangriento como los vampiros de "Entrevista con el vampiro". Los míos no dan caricias, precisamente; pero no los describo, tal vez, tan sádicos. Pero tanto unos y otros han caído "enganchados" a mi historia. El tema es que como escritora novel, así como dicen de los consagrados, meter una historia en el mercado es algo que pide paciencia y mucho trabajo de marketing literario y no siempre la editorial hace el trabajo por ti. Así que la novela y su éxito ya me la tomo con filosofía trascendental, o espíritu zen.


Mientras seguimos escribiendo otras historias y participando en todo certamen literario que yo veo aceptable. No siempre me gusta concursar, pues las editoriales quieren quedarse con las obras premiadas para hacer con ellas lo que les parezca bien y el no ver o saber de tu obra no me va. Además, cuando presentas una obra a un jurado éste ya tiene cierta idea de lo que busca.
Lo reconozco. No me gusta que me juzguen. Sólo los lectores que buscan mis novelas, pero no alguien que no conoce de mi sufrimiento para crear una historia: buscar temas que apoyen con cierta realidad la historia que escribo; describir una historia que no se pierda el hilo por los capítulos; y la creación, importante, de los personajes que suelen ser inspirados hasta ahora por amigos que conozco y actores que me gustan. ¡Y cómo no! Yo escribo con mucho diálogo, como si de una película se tratase.





Bueno. Seguiremos con nuestro trabajo. Como todos los escritores principiantes nos vemos obligada a trabajar para sobrevivir, pero mi trabajo para mí es la Literatura.


Y un gracias a quienes siguen mi página de Facebook, Luna Roja y la de María Ángeles García- Luna Roja y otras historias. Yo seguiré ofreciéndoos mi arte en poesía y relatos cortos, así como fotos con  preciosos mensajes para elevarnos el positivismo.
Un abrazo a todos y todas.

Marian García Jimeno.

viernes, 18 de septiembre de 2015

APRENDER PARA SEGUIR.

Hacía días que no escribía nada en el blog. Es hora de reanudar el trabajo con esta nueva entrada.
Hasta ahora he escrito sobre mi malestar con la editorial (y no soy de quejarme pues eso trae más mal a nuestras vidas. Soy una fan de la Ley de la Atracción y El Secreto de Rhonda Byrne y todo lo que ella y profesores de la Ley de Atracción han escrito).


Ahora parece que la distribuidora debe ponerse con otra distribuidora del Norte pues deben ser distintas y como ya escribí, se mandó un ejemplar a la librería TROA que tiene en su web el libro para comprarlo. En Pamplona hay libros que yo misma llevé a La Casa del Libro. Pero ahora le toca a la editorial moverse y nada de llevar los libros yo misma a las librerías. Hay empresas en Internet que suministran a las librerías, además de la distribuidora, sea de Sevilla o del Norte.





Ahora he decidido cambiar el título de mi nueva novela romántica. iba a presentarla a un certamen de HARLEQUÍN, pero aunque no gane ni sea finalista, ellos se pueden quedar doce años con mi novela. Reconozco que soy desconfiada y quiero publicar yo. A lo mejor, si me toca la lotería o me va bien, terminaré creando mi propia editorial para publicar mis libros y, tal vez, otros de otros autores.
Pero centrémonos en lo que quiero contar.
Ahora que estoy esperando la presentación voy a dedicarme a revisar los productos que tengo en mi portátil sobre cómo escribir mejor y con éxito. Como "enganchar" en una novela sea cual sea el tema: fantástica, novela negra, romántica, erótica, etc.; marketing a través de Internet como escribir este blog o lo que hace Paulo Coelho y que yo he iniciado hace poco- crear imágenes con mensajes atrayentes-. Hasta ahora he tenido éxito con las que he creado.


Así que aparte de seguir con la historia que estoy escribiendo, a estudiar para escribir mejor cada día y como dice Stephen King, leer mucho, mucho.
Bueno. Espero daros noticias de la presentación en mi ciudad pronto.

Marian García Jimeno.

jueves, 10 de septiembre de 2015

SEGUIMOS CON OTRO POQUITO DE "LIBRE, RARA, BELLA".


Durante la cena que tenía en un restaurante italiano muy caro de la ciudad con su novia, Cris tuvo que oír las quejas de Cintia, pero cuando le preguntó por qué había ido a la tienda-taller de diseño de su vecina ella no sabía por dónde escapar. No quería que Cristian supiera la razón de su visita al negocio de la diseñadora. De todas formas, sabía que hasta que no hablase con Sofía su exuberante novia no se quedaría tranquila. Tal vez así se enteraba de qué quería Cintia pues su secretismo le llamaba la atención. Por trabajo habían anulado las vacaciones que tenían planeadas en Grecia y casi mejor pensando en la situación política del país heleno.
Al llegar a su casa tras dejar a su chica en su apartamento iba a tocar el timbre del piso de su vecina, pero por mucho dolor de cabeza que Cintia le había puesto con el tema no eran horas; sin embargo, todas las mañanas desayunaban en una cafetería que había enfrente del edificio donde vivían que era otro edificio de pisos. Allí le abordaría y le preguntaría sobre lo que había pasado en el taller de costura. Aunque su vecina le provocaba meterse con ella a todas horas, era de los que no se quedaban con una sola versión de una historia.


Cristian tardó dos días en coincidir con su vecina en la cafetería, pero antes de que ella fuese a casa a cenar. Vestía una camiseta verde con una falda de punto color crema que le llegaba hasta las rodillas y una chaqueta del mismo tono y tejido que la falda apoyada sobre sus hombros. Leía un periódico y tomaba un sándwich vegetal con un vaso de mosto. Sin mediar palabra él se sentó y le quitó el periódico mientras pedía una caña de cerveza y un aperitivo caliente.
-         Bueno. Vamos a ver las noticias- le dijo con cinismo.
-         ¿Debo recordarle que la cafetería no tiene periódicos para leer sólo, sino que son los que venden a los clientes? O sea; es mi periódico- recalcó las últimas palabras enfadada.
-         No se ponga así. Con lo guapa que es y lo fea que se pone cuando se enfada- bromeó.
-         Supongo que esto de sentarse en mi mesa es por la visita de su novia a mi taller- dijo antes de beber un poco de mosto. Había decidido calmarse. Si no le seguía el juego él no le dejaría tomar su aperitivo bien ganado tras el trabajo de la mañana con el traje de novia de la chica que sufrió el escándalo de Cintia cuando visitó la tienda.
Cristian comía su frito de pimiento del piquillo con salsa verde bañándolo. Estaba degustando el aperitivo al tiempo que miraba burlón a su vecina.
-         Que aproveche. Parece que no has comido en días o vienes de África.
-         Está riquísimo. Deberías dejar los vegetales. Siempre con tu sándwich vegetal. Lo que te pierdes- y bebió de su fresca caña.
-         Prefiero los que hago yo.
-         ¿Sabes cocinar? ¡Qué sorpresa! Coses, cocinas. A lo mejor resulta que eres una gran mujer.
-         ¿Vamos a hablar de tu novia o vas a seguir haciéndome perder el tiempo? A mí no me hace nadie las cosas. No tengo una asistenta por horas que me arregle la casa.
-         Veo que me vigilas- terminó su cerveza.
-         Yo no. La señora Itziar. Ya sabes que gusta de tener a la gente informada.


-         Esa petarda… Bueno. No sé qué pasó en tu negocio, pero llevo dos días con dolor de cabeza por tu desprecio a Cintia. ¿Sería mucho pedir atenderla y pedirle disculpas?
-         ¡Tú sueñas! Le atenderé pero no voy a pedir perdón a una tía que va de diva por la vida y cree que puede hacer que yo desatienda a una novia que se va a casar la semana próxima. No sé a qué te dedicas, pero creo que tus clientes son atendidos por orden, no porque sean más que otros. ¿O sí?
Cristian tuvo que darle la razón a Sofía. Conocía a Cintia y creía a su vecina. Pero consiguió que la diseñadora diese una cita a la rubia. Antes de irse cada uno a su casa ella le preguntó qué tipo de estilo quería, pues Cintia dijo que era algo muy especial y le urgía. Pensó que era algo referente a algún evento junto a su novio. Cuando vio a su vecino pensativo se dio cuenta de que él no tenía ni idea de lo que quería la rubia.

-         Tal vez quiera darle una sorpresa- intentó arreglar su metedura de pata.
-         Tranquila. Ahora que recuerdo tenemos una celebración por nuestros seis meses juntos- le mintió sonriéndole por primera vez de una forma agradable; sin cinismos ni bromas de mal gusto. Incluso, Cris pagó la cuenta de los dos en la cafetería.


Marian García Jimeno.



lunes, 7 de septiembre de 2015

ESAS NOVELAS DE ROMANCE QUE SON MÁS BIEN ERÓTICAS QUE DE AMOR.

Hoy he mandado un correo para recordar a la editorial que ya pasó el tiempo sugerido de espera y para, sin meterles prisa, ponernos en marcha con la presentación de "Luna roja". Me han dicho que la distribuidora está en ello.


Por lo demás sigo escribiendo mi nueva novela romántica "Libre, rara, bella" que va a ser bastante más aséptica que la que envié al concurso Terciopelo de Ediciones Roca. No me entra en la cabeza que si no pones una escena extra subida de tono no haya éxito en una novela romántica. El que ahora quienes quieren escribir romanticismo deben ponerse con la novela erótica no me vale. Una cosa es que el sexo esté dentro de una relación romántica, y otra que sólo se escriba de sexo.


Como decía alguien sobre "Cincuenta sombras de Grey", si Christian Grey no fuese multimillonario, la historia sería de un psicópata bastante peligroso y no de amor como quieren pintarla; y eso que yo no soy de historias románticas normales. ¡Vamos! Que lío la trama bien. No soy de historias cargantes y aburridas.


Pero volviendo a las historias románticas; si las novelas de Jane Austen siguen vendiéndose y no creo que tocase el sexo abiertamente en la época que ella escribía.
Bueno. Así estamos. Escribiendo nuevas historias mientras llega la presentación en Pamplona y pensando qué hacer con la historia. ¿Auto publicarla y hacerlo con la misma empresa o probar con otra empresa de auto publicación?



Marian García Jimeno.

lunes, 31 de agosto de 2015

SEPTIEMBRE, DULCE SEPTIEMBRE.

Ya tocaba que llegase el mes de septiembre. Lo siento por quienes se les acaba las vacaciones, pero he esperado que comience septiembre para hacer las gestiones de la presentación en Pamplona de mi novela "Luna Roja". Con gusto volvería a Sevilla y ya no sería sólo el equipo de la editorial y mis padres; además de que el día 15 es en el pueblo la fiesta del trigo, en Cazorla, Jaén. Y con suerte, tendríamos una temperatura más agradecida. Volver por la calle Sierpes y la paralela Tetuán. Calles comerciales y emblemáticas de Sevilla.


No sé si se me trabará la lengua y me pondré nerviosa en la lectura y explicación de la novela, así como en la firma, está vez sí, de libros de ella; pero será el arranque de la obra en las librerías, ¡qué ya es hora!
Mientras esto llega sigo con mis escritos porque como dice Stephen King, 'un escritor debe leer mucho y escribir mucho'. Y eso hago.


Aparte está mi trabajo habitual cuidando personas mayores y mis exámenes para conseguir estudiar Cuidado de Auxiliar de Geriatría en clínicas privadas; aunque lo que deseo es dedicarme a esto profesionalmente. Algo que decidí a los 13 años y que el tiempo y las circunstancias han retrasado, pero no es algo imposible.
Por hoy no tengo mucho más que contar.




Por cierto, en Amazon.com.usa está mi libro en los dos formatos en edición española, pero como digo, hay que poner mi nombre pues hay varios libros con el mismo nombre, Luna Roja de María Ángeles García Jimeno. También en Amazon.mx está pero en formato digital y con el mismo problema de búsqueda. 
Por lo visto la Luna roja llama a muchos escritores.

Marian García Jimeno.

miércoles, 26 de agosto de 2015

SEGUIMOS CON MI NOVELA...:)

Subió las cosas dos viajes en el ascensor pues llevaba garrafas de agua de seis litros cada una y las cajas de leche también pesaban bastante. En el último viaje subió con su vecina cuya puerta daba a la de su piso. En cada planta había cuatro pisos. Era una mujer que gustaba de saberlo siempre todo y que estaba siempre chismorreando por las visitas de las novias ocasionales de Cristian Martos. La nueva era una prepotente rubia y esbelta mujer que sabía la admiración que levantaba en los hombres y la envidia en las mujeres.
-         ¡Vaya! Si nos hace falta algo ya sabemos dónde pedir si está la tienda cerrada- bromeó la mujer.
-         Es mejor comprar lo que se necesita pues este supermercado también está cerrado. Y en caso que dé algo, lo cobra bastante más caro, señora Lasa- le contestó sin mostrarse nada divertida con el tono gracioso de su entrometida vecina.


Por fin, cuando entró en la casa se sintió libre de tanta gente que le hacía sentir mal. Cristian, guapo pero vacío; y su vecina de al lado una chismosa que se pasaba el día buscando cotilleos y juzgando a la gente. Decidió ponerse música de iglesia que le relajase mientras colocaba las cosas. Ella misma sabía que alguien que almacenaba tanta comida podía ser tomada por loca. Pero era mejor prevenir y sus víveres eran sólo por un mes. Según bajaban iba reponiendo. Hacía dos semanas se había roto una tubería en la calle y tuvo que darles a sus padres dos garrafas hasta que la avería se arregló. De normal almacenaba ocho garrafas.
Cristian llegó y enseguida tenía a doña Itziar Lasa comentándole lo agria que era Sofía. Él escuchó divertido como ponía verde a su vecina favorita. Le llamaba esa mujer tan peculiar. Bastante suave fue Sofía con su contestación. ¿De verdad pensaba esa mujer que se creía mejor que nadie por ir a misa y rezar el rosario  que su joven vecina iba a regalar lo que a ella le costaba dinero? “A pedir a Cáritas, loba”, pensó Cris.


Por la tarde Sofía estaba en su taller de costura y diseño cuando la nueva conquista de Cristian, Cintia, entró a la tienda.
-         ¡Buenas tardes! Quiero que me haga un diseño para una celebración especial. Tengo que decirle a mi novio…
-         Un momento- le dijo levantando la mano al tiempo para pararle-. Aquí hay un orden de atención. Ahora estoy con una prueba de un vestido de novia. Se sienta en uno de esos bancos y espera.
-         Pero es muy importante- protestó la rubia.
-         No creo que lo sea tanto. Esta chica se casa dentro de dos semanas y no veo que lo suyo sea más importante. Siéntese- y le señala un saliente de cemento de la pared con cojines encima en color beige y rosa pálido.


Cintia tuvo que resignarse. Sofía volvió al interior del taller donde una joven de unos veinte años vestía un modelo de novia con un escote parecido al de Bella en la película de Disney de “La bella y la Bestia” del que colgaban unas flores azules en pedrería por donde se recogían los pliegues y la falda era de organza sin el detalle que había arriba. Sofía había convencido a la chica para tener una falda menos abultada y nada parecida a la de Bella. Con el escote ya estaba bien cercana a su princesa de Disney. Como el vestido era amarillo habían elegido un suave color champán con bordados blancos en el cuerpo. Sofía se dio por satisfecha.
-         Creo que la próxima semana ya puedes venir a por el vestido.
-         Eres un genio, Sofía. Reconozco que era una locura vestir como Bella- dijo la chica sonriente-. Pero has hecho un trabajo fantástico.
-         Cada cual viste como quiere- le sonrió a la muchacha y luego le indicó que podía quitarse el vestido y ponerse la ropa normal.
Fuera, una furiosa  Cintia estaba ya nerviosa.
-         Bueno. Como no te calmes no te atiendo.
-         ¡Encima! ¡Tú no sabes con quién te metes!
-         Con la tía nueva de mi vecino Cristian, ¿adivino?- le contestó cínica.
-         ¡Serás zorra!
-         Si es por astuta, sí. Pero no metamos a esos bellos animales en la conversación. Espera que se vaya la novia y que te calmes. No suelo pillar bien lo que me piden cuando es de malas maneras y nerviosas.
La muchacha salió de dentro asustada por la conversación. Sacó un sobre con unos billetes dentro y dijo que el resto lo pagaría la semana siguiente, cuando recogiese el vestido. Sofía le dijo que no se preocupase. Guardó el dinero tras contarlo y apuntó la cantidad entregada en un libro con el nombre de la chica.
Cuando se fue por la puerta fue Sofía la que chilló a la exuberante rubia.
-         Mira bonita. ¡Última vez que te quiero ver por aquí! Hay muchos talleres en la ciudad, así que puerta- y le señaló  la salida del local.
-         Tú te vas a acordar. Cris va a enterarse de esto.
-         ¿También de que querías hacerte un vestido para una ocasión especial?
Sofía la tenía cogida. Cintia se juró vengarse. Y sí, había muchos talleres; pero ella era la mejor, por desgracia.
En casa de Cristian su chica se quejaba de cómo le había tratado la diseñadora. En cierta forma, él agradecía que de vez en cuando alguien le bajase los humos a su novia. No soportaba esos aires de diva que se daba. Pero al ser Sofía era un problema que iba a durar bastante. Tenía que hablar con su vecina y decirle por qué no había atendido a su novia. Otra cosa. ¿A qué había ido Cintia a la tienda de Sofía?

Marian García Jimeno.