El 27 de noviembre se hizo la presentación en Pamplona. Fue no precisamente un éxito, pero mis amigos y familia no me fallaron. Mis amigos compraron libros de mi novela y sentí la sensación que se siente al autografiar tu obra. Los que no pudieron ir ya me han dicho que en cuanto compren el libro quedemos para tener un autógrafo mío.
Después de ello se ha ido para Sevilla otro libro para una amiga y buena consejera.
A fecha de hoy ya sé que no he ganado el X Certamen de novelas de amor Terciopelo de Ediciones Roca. Algo que intuía pues no es mi estilo y la "lié" o complique para el capítulo dos o tres con mi habitual suspense e historia de amor a tres bandas con sus gotitas de fantasía y humor. Es que soy así; ¡qué le voy a hacer!
En espera de cómo va a ir todo hasta el final del contrato con mi actual editorial, voy pensando en próximas publicaciones. Estoy bien dispuesta a dedicarme a esto, aunque tenga que seguir trabajando en otras cosas como todo escritor hasta que se hace famoso. Pero sé que puedo pues ya tengo mi club de fans, y aunque sean amigas no se quedan cortas en criticar alguna cosa que les parece debo cambiar. La primera juez soy yo misma que puedo estar revisando una obra un montón de veces hasta que digo basta, pues es más fácil fastidiar algo de tanto revisarlo, que dejarlo como te gusta en un principio. De todas formas, mi amiga mexicana, Vicky Toral, sigue siendo mi lectora crítica y una ayuda perfecta para ayudarme a ver los fallos. Es la segunda autora, aunque no le guste, de mis novelas.
Ahora a por el próximo objetivo: aprender a escribir novela corte que es de unas 15.000 palabras a 40.000 palabras. Eso es difícil pues o no llegó o no sé cuando terminar. Y soy de mucho diálogo, aunque también soy bastante descriptiva, pero sin cansar.
Esperemos la campaña de Navidad dé buenas ventas. De todas formas no me siento mal por esta experiencia. Nadie nació sabiendo.
Marian García Jimeno.



No hay comentarios:
Publicar un comentario