Después de días sin escribir por estar ocupada en otras cosas de mi otra vida laboral vuelvo a mi propósito de escribir la novela para concursar en el Premio PLANETA. Daría mi vida por ser más disciplinada. Mi ejemplo en ese aspecto es Jack London que escribía diez folios todos los días, o un escritor español que siempre escribía ocho horas al día; pero cuando debes trabajar en otra cosa y no eres escritor profesional tantas horas es algo poco posible. Sin embargo escribir un poco cada día conseguiremos escribir la novela.
Como el relato es parte de lo que conozco como socio-sanitaria y de mi vida no va a ser difícil; pero debo escribir con cuidado porque me llama lo que conozco del estado de las personas mayores. Tal vez no sea algo muy vendible, pero es algo que es ya una epidemia que se vive en la sociedad y en la gente más mayor.
Escribo estas "memorias" con cariño y recordando varias personas a las que he cuidado. Espero que en entradas futuras daros algún adelanto más.
El próximo post será una nueva historia.
¡Feliz domingo!
Marian García Jimeno.
Un blog donde compartir la novela "Luna Roja" y sus siguientes partes, así como otras historias de fantasía.
sábado, 24 de febrero de 2018
domingo, 18 de febrero de 2018
RELATO CORTO NÚMERO 2 -18 de FEBRERO.
Aquí el segundo relato que se ha escrito antes de una semana.
Seguimos la temática del terror, pero no me gusta ninguno para un certamen; así que seguimos coleccionando relatos para un posible nuevo libro.
Seguimos la temática del terror, pero no me gusta ninguno para un certamen; así que seguimos coleccionando relatos para un posible nuevo libro.
LAS
HIJAS DEL BOSQUE.
Miraron escondidos a las chicas bailando en el bosque cerca
del río. Cinco jóvenes adolescentes que vestían todas de blanco. Ese aspecto y
sus melenas rubias les daban un aspecto angelical. En la oscuridad las miradas
lascivas se unían a las erecciones que vigilarlas les provocaba. Por fin uno de
ellos tomo la iniciativa a lo que siguieron dos hombres más. Las chicas se
defendieron y una de ellas consiguió huir metiéndose en lo profundo del bosque.
Dos hombres ansiosos de sexo le persiguieron.
— ¡No vas a escapar! —le gritaron.
La Luna llena iluminó el lugar a través de los árboles que
dejaban pasar sus rayos.
La chica se paró por fin y se dio la vuelta mirando a sus
cansados perseguidores que pensaban que la chica también estaba cansada de
correr, pero no parecía estarlo si se la miraba bien. Una sonrisa maliciosa de
la joven y un grito gutural que salió de su garganta.
De pronto apareció una jauría de lobos que atacaron y despedazaron
a los agresores.
Los lobos siguieron su camino a donde estaban luchando las
otras chicas. Tenían sus ropas ensangrentadas y los hombres estaban destrozados
por colmillos y uñas enormes. Los lobos terminaron la faena.
Los rayos de Luna iluminaron la sangrienta escena mientras
una de las chicas se quejaba de que siempre les interrumpían el baile ritual a
la Luna llena.
© Derechos
Reservados de Autor.
Marian García Jimeno.
martes, 13 de febrero de 2018
MICRORRELATO UNO -FEBRERO/Martes y Trece.
MARTINA
Martina regresaba a su casa en aquella noche oscura con Luna
llena. Esa noche sentía algo helador que no venía del frío que soportaba la
ciudad. Pronto escucho unos pasos tras ella que le preocuparon. Esperaba que
quien fuese se fuera por otro camino o le adelantase para quitarse el miedo de
un posible asaltante. Pero los pasos seguían al tiempo que los suyos y decidió
aligerar el paso. El ruido de ese caminar aligeró también, pero sin pasar de
largo. Estaba claro que alguien le seguía.
Morir en Luna llena no debía ser divertido.
El hombre se
abalanzó sobre ella que giró sobre sí misma mostrando su verdadero ser: una
joven guapa con unos colmillos bien afilados y ojos de sangre. No tuvo piedad.
Nunca se debe atacar a una mujer que no tiene miedo a caminar
sola en la oscuridad. Y menos si hay Luna llena.
Primer relato de los ejercicios de escritura semanal.
Al ser microrrelato es difícil condensar una historia que como me deje llevar da para mucho más.
© Derechos reservados de autora.
Marian García Jimeno.
viernes, 9 de febrero de 2018
A CUMPLIR PROPÓSITOS.
Hace días que no escribo y no por falta de tiempo. Una a veces no tiene el ánimo para muchas cosas.
He cambiado de móvil y me he dejado los propósitos en la agenda que tenía en el móvil; pero se van cumpliendo. Pronto comenzaré con las prácticas de socio-sanitario y así acabar con el último módulo para conseguir el Certificado de Profesionalidad, y ahora seguir con el repaso de "Recuerdos perdidos" para Editorial Círculo Rojo, aunque no sé para cuando la edición con ellos. Por ahora se puede seguir obteniendo por Amazon.com en todos sus formatos.
Y tengo que ponerme las pilas para el certamen de PLANETA de este año.
No sé si una novela sobre el Alzheimer puede vender; pero metida en un grupo de reivindicación de los servicios SAD (Servicio de Asistencia a Domicilio) y cuidadoras en residencias y domicilios; con un poco de ficción -la protagonista de "Recuerdos perdidos" también trabaja cuidando a una mujer con Alzheimer y la historia ha enganchado porque no valgo para hacer soserías -todo se puede salvar. Además, nunca sabes qué tipo de historia va a gustar al jurado. Hay que escribir lo que te salga del alma.
También está el certamen de microrrelatos de terror de Círculo Rojo junto con La Caixa, pero quiero escribir más del que he escrito para saber elegir. De todas formas, con las noticias sobre la maldad de los niños en las Noticias tengo suficiente material. Eso da que pensar. ¿A dónde va nuestra sociedad?
No quiero historias así, pero me conformaba con la quinta parte de creatividad de Edgard Allan Poe.
He cambiado de móvil y me he dejado los propósitos en la agenda que tenía en el móvil; pero se van cumpliendo. Pronto comenzaré con las prácticas de socio-sanitario y así acabar con el último módulo para conseguir el Certificado de Profesionalidad, y ahora seguir con el repaso de "Recuerdos perdidos" para Editorial Círculo Rojo, aunque no sé para cuando la edición con ellos. Por ahora se puede seguir obteniendo por Amazon.com en todos sus formatos.
Y tengo que ponerme las pilas para el certamen de PLANETA de este año.
No sé si una novela sobre el Alzheimer puede vender; pero metida en un grupo de reivindicación de los servicios SAD (Servicio de Asistencia a Domicilio) y cuidadoras en residencias y domicilios; con un poco de ficción -la protagonista de "Recuerdos perdidos" también trabaja cuidando a una mujer con Alzheimer y la historia ha enganchado porque no valgo para hacer soserías -todo se puede salvar. Además, nunca sabes qué tipo de historia va a gustar al jurado. Hay que escribir lo que te salga del alma.
También está el certamen de microrrelatos de terror de Círculo Rojo junto con La Caixa, pero quiero escribir más del que he escrito para saber elegir. De todas formas, con las noticias sobre la maldad de los niños en las Noticias tengo suficiente material. Eso da que pensar. ¿A dónde va nuestra sociedad?
No quiero historias así, pero me conformaba con la quinta parte de creatividad de Edgard Allan Poe.
Un consejo que leí de un escritor famoso del cual no me acuerdo el nombre es que hay que escribir un relato por semana, porque es imposible hacer 54 relatos malos seguidos.
Muy cierto, y como ejercicio literario fenomenal. lo pondré en practica. Así como leer y usar más el diccionario para enriquecer mi vocabulario.
Bueno. Por hoy vale y espero no se os enfríen las ganas de leer y escribir, si lo hacéis. Y feliz carnaval.
Marian García Jimeno.
sábado, 27 de enero de 2018
DE NUEVO EN MARCHA.
He estado tan liada con los estudios que no he escrito hace tiempo y ya casi termina el mes.
Los que siguen la página saben que estoy ya en palabras con la Editorial Círculo Rojo para reeditar "Recuerdos perdidos" y darle una forma física mejor que la que tiene en Amazon. Con solapas y marca páginas, en principio; y su vídeo promocional y su web, mientras me construyo la mía.
Seguramente en esa edición mejorada tendré que decir adiós a la foto que elegí como portada y que tanto me gusta, pero cada edición debe ser así. Título nuevo y foto de portada nueva.
Aparte está el concurso de microrrelatos de la Fundación La Caixa que en honor al aniversario de la noche que Oscar Wilde pidió a algunos amigos crear una historia de terror y Mary Shelley creó "Frankestein" trata la temática del terror. 150 palabras incluido el título y con el beneficio para la Obra Social, pero el reconocimiento y la edición de los relatos seleccionados.
A lo mejor, si soy seleccionada, me apoyan en algún proyecto.
¡Es broma! Nadie da nada por nada.
Y mientras, con la idea de un poemario pero sin métrica. La llamada poesía blanca. Tal cual te sale.
Además, yo que no me quedo en una sola novela ya tengo una posible continuación o segunda parte para "Recuerdos perdidos"... Aunque debería ponerme las pilas con la tercera parte de "El ángel" cuya segunda parte también irá por la Editorial Círculo Rojo, aunque tengo que hacer arreglos ortográficos según me han comentado. Yo tenía una idea equivocada sobre los espacios de los guiones.
Nunca te acostarás sin saber una cosa más.
Bueno. Os dejo con la que es mi portada de mi página privada de Facebook. Debería ponerla también en mi Twitter.
¡Hasta la próxima!
Marian García Jimeno.
Los que siguen la página saben que estoy ya en palabras con la Editorial Círculo Rojo para reeditar "Recuerdos perdidos" y darle una forma física mejor que la que tiene en Amazon. Con solapas y marca páginas, en principio; y su vídeo promocional y su web, mientras me construyo la mía.
Seguramente en esa edición mejorada tendré que decir adiós a la foto que elegí como portada y que tanto me gusta, pero cada edición debe ser así. Título nuevo y foto de portada nueva.
Aparte está el concurso de microrrelatos de la Fundación La Caixa que en honor al aniversario de la noche que Oscar Wilde pidió a algunos amigos crear una historia de terror y Mary Shelley creó "Frankestein" trata la temática del terror. 150 palabras incluido el título y con el beneficio para la Obra Social, pero el reconocimiento y la edición de los relatos seleccionados.
A lo mejor, si soy seleccionada, me apoyan en algún proyecto.
¡Es broma! Nadie da nada por nada.
Y mientras, con la idea de un poemario pero sin métrica. La llamada poesía blanca. Tal cual te sale.
Además, yo que no me quedo en una sola novela ya tengo una posible continuación o segunda parte para "Recuerdos perdidos"... Aunque debería ponerme las pilas con la tercera parte de "El ángel" cuya segunda parte también irá por la Editorial Círculo Rojo, aunque tengo que hacer arreglos ortográficos según me han comentado. Yo tenía una idea equivocada sobre los espacios de los guiones.
Nunca te acostarás sin saber una cosa más.
Bueno. Os dejo con la que es mi portada de mi página privada de Facebook. Debería ponerla también en mi Twitter.
¡Hasta la próxima!
Marian García Jimeno.
lunes, 1 de enero de 2018
BIENVENIDO 2018.
Hemos pasado al nuevo año y con ilusiones renovadas en mis proyectos literarios. Seguimos con la revisión de "Secretos en Cuarto Creciente", la segunda parte de "El ángel" y la promoción de "Recuerdos perdidos" que no prometo que no escriba una segunda parte. Cuando me enamoro de mis personajes esto es lo que ocurre. Además tengo pendiente la tercera parte de esta trilogía que ya tengo bastante tiempo parada; pero me gusta tener buena información real de los temas que toco. En este caso, la Historia egipcia de los faraones.
En este nuevo año es importante para mí aparecer en todo certamen literario que pueda presentarme- aparte de tener un trabajo con el que mantenerme-; y entre ellos, el Premio PLANETA. Si no me presento no tengo posibilidades de ganar. Alguno de mis amigos dice que es un proyecto muy amplio; pero debes soñar en grande para conseguir tus proyectos.
Este es el año de trabajar de verdad en la Literatura y de pasearnos por librerías para que "El ángel" pueda ser conocido. Como sabéis, tanto éste como "Recuerdos perdidos"- que se pide por Amazon- se consiguen por esta web buscando los libros por mi nombre (María Ángeles García Jimeno), pues los escritores solemos caer en el error de poner el mismo título a nuestros trabajos.
Para terminar, que vuestros proyectos y sueños se cumplan también.
Partamos agradeciendo lo que tenemos para ser bendecidos con lo que queremos tener.
¡Feliz Año Nuevo 2018!
Marian García Jimeno.
En este nuevo año es importante para mí aparecer en todo certamen literario que pueda presentarme- aparte de tener un trabajo con el que mantenerme-; y entre ellos, el Premio PLANETA. Si no me presento no tengo posibilidades de ganar. Alguno de mis amigos dice que es un proyecto muy amplio; pero debes soñar en grande para conseguir tus proyectos.
Este es el año de trabajar de verdad en la Literatura y de pasearnos por librerías para que "El ángel" pueda ser conocido. Como sabéis, tanto éste como "Recuerdos perdidos"- que se pide por Amazon- se consiguen por esta web buscando los libros por mi nombre (María Ángeles García Jimeno), pues los escritores solemos caer en el error de poner el mismo título a nuestros trabajos.
Para terminar, que vuestros proyectos y sueños se cumplan también.
Partamos agradeciendo lo que tenemos para ser bendecidos con lo que queremos tener.
¡Feliz Año Nuevo 2018!
Marian García Jimeno.
jueves, 21 de diciembre de 2017
CUENTO DE NAVIDAD: CONCLUSIÓN.
La historia que había escuchado de la monja Laura le dejó más atrapada al joven y atractivo mendigo. En su memoria quedaba el relato del artista que hizo la talla con el perro.
" Era un joven un poco díscolo. Tenía todo lo que tienen los artistas geniales: una vida muy bohemia con alcohol incluido. Sólo su perro le ponía un poco de responsabilidad.
Un día estaba camino de su casa en su moto cuando un coche le atropelló. Llevaba a su perro con él. El animal estaba mortalmente herido. El que le atropelló quiso auxiliarle, pero él no quería abandonar a su mascota que estaba ya moribundo. Poco antes se le había encargado la talla y el párroco se enfado al ver al perro en los pies del Cristo. Pero todo cambió el chico sufrió el accidente y pidió ser enterrado con su perro".
El cura no podía negar que Jesús era también el Dios de los animales, y más en una iglesia dedicada al santo custodio de los animales.
Sentía que debía encontrarlo. No podía haberse encontrado dos veces con un muerto. Eso estaba bien para los creyentes y la época era perfecta, pero no para una mujer racional como ella. Durante los días que quedaban a la Navidad buscó en albergues de Cáritas y Cruz Roja encontrar al joven.
El día de Nochebuena se fijó en un belén cercano a la Escuela de Artes y Oficios donde estaban todas las figuras y el ángel tenía el aspecto del joven mendigo y había un animal más: un perro color canela protegiendo al niño. En un segundo creyó ver que el ángel le sonreía y le guiñaba el ojo.
Pero además, creyó oír su voz en su cabeza: "Siempre hay que creer en algo. Ve con tu familia esta Navidad". ¿Cómo sabía que llevaba años enfadada con su madre? Todo ocurrió cuando sus padres se libraron de su perra esquimal, Nikky. El veterinario dijo que había un tratamiento y el animal podía salvarse; pero su madre odiaba a Nikky. Parecía increíble, pero sentía celos de la perra por el amor que su padre y ella le prodigaban en su enfermedad: un cáncer de piel benigno que no era contagioso para las personas.
Decidió hacer caso al ángel. Ya no podía llamarle mendigo; y fue a pasar la noche con sus padres. Le resultaba raro entrar en una casa donde no oía ya ladridos de recibimiento, pero unos ladridos le hicieron dudar si estaba en su casa. Su madre le recibió con cierto recelo para terminar abrazándole con excesivo cariño. Antes de ver a su padre un cachorro de beagle se echó sobre ella. Se llamaba "Tani" y era muy mimosa. también había una perra esquimal llamada "Perla" muy parecida a su desaparecida "Nikky".
- Siento venir sin avisar.
- No, hija. Vino un chico que dijo que volverías. Un compañero tuyo del trabajo, pero con un nombre raro. Creo que era algo parecido a Manuel- le dijo su padre.
Se quedó helada. Sin embargo no iba a decir que se habían encontrado con un ángel.
La monja ya le había dicho que en Navidad y en Semana Santa; sobre todo, la talla solía desaparecer. Pero la hermana Teresa sentía que era cuando alguien precisaba de Jesús en carne y hueso.
Vio pasar una estrella fugaz y pidió un deseo de niña. Pero ese deseo ya se había cumplido. Conocer un ángel cuando todavía creía en Dios.
" Era un joven un poco díscolo. Tenía todo lo que tienen los artistas geniales: una vida muy bohemia con alcohol incluido. Sólo su perro le ponía un poco de responsabilidad.
Un día estaba camino de su casa en su moto cuando un coche le atropelló. Llevaba a su perro con él. El animal estaba mortalmente herido. El que le atropelló quiso auxiliarle, pero él no quería abandonar a su mascota que estaba ya moribundo. Poco antes se le había encargado la talla y el párroco se enfado al ver al perro en los pies del Cristo. Pero todo cambió el chico sufrió el accidente y pidió ser enterrado con su perro".
El cura no podía negar que Jesús era también el Dios de los animales, y más en una iglesia dedicada al santo custodio de los animales.
Sentía que debía encontrarlo. No podía haberse encontrado dos veces con un muerto. Eso estaba bien para los creyentes y la época era perfecta, pero no para una mujer racional como ella. Durante los días que quedaban a la Navidad buscó en albergues de Cáritas y Cruz Roja encontrar al joven.
El día de Nochebuena se fijó en un belén cercano a la Escuela de Artes y Oficios donde estaban todas las figuras y el ángel tenía el aspecto del joven mendigo y había un animal más: un perro color canela protegiendo al niño. En un segundo creyó ver que el ángel le sonreía y le guiñaba el ojo.
Pero además, creyó oír su voz en su cabeza: "Siempre hay que creer en algo. Ve con tu familia esta Navidad". ¿Cómo sabía que llevaba años enfadada con su madre? Todo ocurrió cuando sus padres se libraron de su perra esquimal, Nikky. El veterinario dijo que había un tratamiento y el animal podía salvarse; pero su madre odiaba a Nikky. Parecía increíble, pero sentía celos de la perra por el amor que su padre y ella le prodigaban en su enfermedad: un cáncer de piel benigno que no era contagioso para las personas.
Decidió hacer caso al ángel. Ya no podía llamarle mendigo; y fue a pasar la noche con sus padres. Le resultaba raro entrar en una casa donde no oía ya ladridos de recibimiento, pero unos ladridos le hicieron dudar si estaba en su casa. Su madre le recibió con cierto recelo para terminar abrazándole con excesivo cariño. Antes de ver a su padre un cachorro de beagle se echó sobre ella. Se llamaba "Tani" y era muy mimosa. también había una perra esquimal llamada "Perla" muy parecida a su desaparecida "Nikky".
- Siento venir sin avisar.
- No, hija. Vino un chico que dijo que volverías. Un compañero tuyo del trabajo, pero con un nombre raro. Creo que era algo parecido a Manuel- le dijo su padre.
Se quedó helada. Sin embargo no iba a decir que se habían encontrado con un ángel.
La monja ya le había dicho que en Navidad y en Semana Santa; sobre todo, la talla solía desaparecer. Pero la hermana Teresa sentía que era cuando alguien precisaba de Jesús en carne y hueso.
Vio pasar una estrella fugaz y pidió un deseo de niña. Pero ese deseo ya se había cumplido. Conocer un ángel cuando todavía creía en Dios.
FIN
Nota: Paul Walker siempre me ha resultado un buen hombre, a pesar de su vida de amante de los coches; pero también amante de los animales. En mis libros siempre mi ángel guardián se parece al difunto y creyente actor en la gente.
Marian García Jimeno.
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