jueves, 14 de junio de 2018

UN POCO DE LA TERCERA PARTE DE "EL ÁNGEL".

Un poco de la tercera parte que ya estoy cogiendo de nuevo. Espero que os pique la curiosidad. Como siempre acción y misterio, humor y la eterna historia de amor entre los ángeles y alguna más.



Mientras, en la comisaría, un joven agente de pelo rubio llevaba de malas formas a un anciano mendigo con ropajes grises raídos que parecían de estilo musulmán. En cuanto lo vio Mike o Mikel Harrison soltó lo que estaba haciendo y se acercó al policía con genio.
   ¿Te parecen formas de tratar a un ser humano, y encima anciano?
   Es sólo un mendigo, inspector.
   Por si no lo sabes, yo también dormí en la calle unos cuantos años y todos creían que estaba muerto. Así que no me gusta el trato que estás dándole. Yo me encargo de este anciano— dijo despachándole de allí y sentando al viejo enfrente de él. Cuando el mendigo agradecido estrechó la mano del musculoso policía Harrison cayó al suelo inconsciente.
   ¡Maldito mendigo!— se abalanzó sobre él el policía que lo había llevado a la comisaría.  También cayó al suelo pero sin desmayarse.
Alonso salió de su despacho. Sus agentes estaban atemorizados y Harrison estaba inmóvil y rígido como una tabla.
   Llamad a una ambulancia. El inspector no se mueve. Pero no está muerto.  Llamad a los hermanos Beltrán. Tengo una cierta sospecha de que ellos sí pueden saber de qué va todo esto. Y que alguien ayude a este novato imbécil.




En la casa seguían escuchando lo que los ángeles y hermanos al mismo tiempo les decían. Luc les narró que tras el juicio a Esmeralda, que fue llevada al Jardín de Morontia donde debía recibir a los nuevos difuntos, aclarando que no era un purgatorio, sino un sitio donde los muertos se daban cuenta de su nueva vida antes de transformarse y vivir otra etapa celestial hasta llegar, si así lo veían los Veinticuatro Mentores y Jesús en su forma divina como Micaël, al rango más elevado o la transformación en energía. De paso le servía a Esmeralda para retomar su proceso como ángel. Micaël había puesto de manifiesto que el amor maternal no se podía juzgar y era lo que salvó a Esmeralda de un castigo mayor.
Entonces sonó el teléfono móvil de Richard. Sus gestos preocuparon a todos, aunque Luc se imaginaba lo que estaba oyendo.
   Se han llevado a Harrison al hospital. Por lo que dice Cristina se ha desplomado al suelo cuando ha tocado a un viejo mendigo. ¿Cuándo narices dejará de compadecerse de los mendigos? Esa etapa suya ya pasó.
   Diez años entre mendigos no se olvidan fácilmente, hermanito— le recordó Javier a Richard.
   Yo iré con Javier a ver cómo está Mike— se ofreció Luc—. Tú puedes ver al mendigo. Si tu jefe te ha llamado es porque ese mendigo es especial. Pregúntale por su nombre.
   ¿Quién puede ser?— preguntó Richard.
   En el Egipto Antiguo utilizaba los nombres de Nemeq o Poty.
Viendo que Javier se reía pues el segundo nombre era de un famoso bailarín, Luc le dijo que se leyese la biblia pues en la historia de José como esclavo antes de su sueño de las siete vacas gordas y las siete vacas flacas, estuvo en casa de Potifar. Más adelante estuvo en el descubrimiento de varias pirámides como Ibrahim y ya no se supo nada de él desde  entonces.

   Bien. Pero me estás hablando de un hombre inmortal.
   Ibrahim tiene su hora cercana. Aunque desconozco por qué ha atacado a Harrison.
Antes de irse los tres hombres Naike pidió a su hermano que buscase alguna pista sobre el paradero de su esposo.

Marian García Jimeno.

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