En las últimas semanas estoy revisando la escritura de "El ángel" para que la apariencia sea lo más profesional posible.
Mi fallo era que no sabía como poner guiones centrados y ahora sé que es Ctrl+Alt+guión numérico (el símbolo de la resta en los ordenadores que tienen los números aparte). Y capítulo a capítulo vamos arreglando y, de paso, revisando algún error o expresión que se pueda mejorar.
Pero si he aprendido una cosa es que debo ir despacio. Las cosas no van a ocurrir antes porque yo quiera; y la buena cocina, por poner un ejemplo, es a fuego lento más rica.
Estoy también agradecida por la gente que se ha adherido a mi página. Quiero mostrar lo que escribo y es ahí donde puedo hacerlo.
Otra cosa ha cambiado en cierta forma. No he dejado de desear ser novelista y que sea mi única ocupación; pero sé que para editar debo ir paso a paso y me veo obligada a tener otros trabajos. Por lo menos, este regreso a mi anterior trabajo lo llevo de forma más relajada y feliz de tener una segunda oportunidad con una familia estupenda.
Tal vez el pueblo donde estoy me inspire alguna historia y las ocurrencias de mi enferma que a veces me dejan de piedra.
En definitiva; ahora la ansiedad por publicar se ha mesurado y creo que el producto de eso traerá buenas sensaciones.
Marian García Jimeno.




