Ahora estamos con la edición de la segunda parte de "Luna roja", "Secretos en Cuarto Creciente" y el segundo certamen internacional FEEL GOOD de la Caixa de literatura positiva.
Al principio parecía que no iba a poder escribir lo que había pensado y me había dado por vencida. Se trata de hablar de la tercera edad y un tema que afecta a muchos de nuestros ancianos. No es fácil abordar con positivismo ese tema: el Alzheimer. Sin embargo; hay algo que sí es positivo en esto y es el contacto con nuestros viejillos- utilizando la palabra con cariño-, que nos dan tanta riqueza de sus vidas y nos llenan con sus experiencias.
No soy una doctorada en el cuidado de estas personas cuando la memoria les abandona; sin embargo, desde la experiencia de mi trabajo creo que tengo más escuela que la de un universitario. Lo único que pretendo es compartir mis vivencias desde un punto de ficción. Además, si puedo, habrá más historias pues no es un certamen sólo de novela única ni sólo de ficción. El ser internacional es un reto pues con muchos participantes y de muchos países es largo difícil.
Mientras tanto, para primeros de junio espero mis beneficios de "Luna roja" que es cuando la distribuidora habrá recogido todos los libros físicos y espero no se devuelva ninguno de los que se quedó. Por ahora, se puede ir a la web de PUNTO ROJO LIBROS a registrarse y encargar libros en papel o buscarlo en Amazon con mi nombre: María Ángeles García Jimeno, pues hay otro de una escritora norteamericana y otros con el título parecido.
¡Qué originales somos!
Bueno. Espero pronto dar noticias de la segunda parte.
Un avance:
CAPÍTULO UNO.
"El día en la
cárcel de mujeres de la ciudad parecía normal. Nada presagiaba lo que estaba
por venir. Sin embargo, para la funcionaria de prisiones Aurora Castro tanta tranquilidad
le hacía sospechar algo nada bueno. Tras veinte años trabajando en prisiones
sabía cuando se preparaba una tormenta.
Un ruido le
alarmó al final de la galería de presas peligrosas. Provenía de la celda de una reclusa pelirroja
que el inspector Richard Beltrán visitaba a menudo, y siempre conseguía
alterar. Hoy estaba tranquila hasta ese momento.
Al ir con
una joven funcionaria de prisiones novata a ver qué ocurría vio a Lucía Santos
empapada en sangre. Se había autolesionado con un trozo de cobre que había
conseguido cortar del somier de su cama.
-
Tenemos
que llevarla a la enfermería- dijo la joven morena que estaba junto a la fuerte
veterana de pelo rubio teñido.
-
No.
El inspector fue muy claro. Esta mujer no debe entrar en la enfermería.
-
¡Idiota!
¡Me estoy desangrando! Por lo menos tráeme unas gasas- protestó Lucía a la
funcionaria.
-
Haberlo
pensado antes de herirte.
-
¡Aquí
no manda ese capullo de mierda!- le espetó.
-
En
eso tiene razón- dijo la joven.
La sangre
seguía manando por su brazo que era donde se había herido. No podían seguir
discutiendo. Llamaron a dos funcionarias más y se llevaron a la presa con
vítores de sus compañeras a la
enfermería.
-
¡Esto
es bueno, chicas!- dijo una reclusa con voz ronca y formas masculinas-.
Necesitan ser cuatro para llevar a una flacucha que se desangra a la
enfermería.¡Inútiles!- y luego rió a carcajadas."
Marian García Jimeno.
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